Es el
relato del Che, de su viaje por parte de Sudamérica, cuando tenía unos 22 años, con su amigo Alberto Granado. Una travesía
en moto que
arranca hacia el sur argentino y termina a pulmón en Venezuela.
Relato en donde nos describe ciudades, pueblos y lugares poco habitados con delicada prosa y un atisbo de enamoramiento hacia éstos. Arranca faltándole poco para recibirse de médico y de eso hace su triquiñuela para seguir el viaje. Nos muestra quizás mentiras piadosas en las que apoyarse. Describe su mundo de burgués y sus familias hasta que va internándose en la pobreza, las dolencias y los pormenores de las personas menos pudientes. Llega incluso a considerarse y vivir la vida de un vagabundo. Este diario está dividido en capítulos en los que escribe de las formas más diversas: usando primera, tercera, cuarta y segunda persona. A medida que su travesía avanza, el Che, el revolucionario, se va gestando. Empieza a aflorar su solidaridad. Este adulto joven que comienza el viaje no escatima en diversiones. Pero quizás lo más sorprendente es sentirlo desarraigarse de todo lo que lo componía