RECUERDO A UNOS MISIONEROS. (Con mi mas sentida admiración y respeto).
A veces la vida es,
como una broma grotesca,
pues su puerta al Cielo fue
un pozo negro en la tierra.
DON ALFONSO EL MAGNÁNIMO.
Cuentan letras del pasado
que el” Magnanim”, D. Alfons,
fue popular soberano,
en el reino de Aragón.
En aquel tiempo
Valencia,
perteneció a este
reinado y su belleza prendó,
a aquel magno soberano.
Creó un jardín en Valencia,
sus semillas las
palabras,
¿sus flores?, varios colores;
diversas composiciones,
que exhalan bellas fragancias.
La
obra de Bernat Miquel,
en elogiosas palabras,
nos habla de D. Alfonso,
y de su obra magnánima.
Brilló en el tanto saber,
que su reflejo llegó,
a iluminar nuestros días,
Corte en Nápoles tenía,
y en periodos de descanso
“Renacimiento”, expandía
y a Valencia enriquecía
respetando y compartiendo
los usos y las costumbres
que en su hacer engrandecía,
protegiendo a los artistas,
Sabios y Sabiduría.
Dio orden a sus soldados
que los
libros respetaran.
Y en su culta actividad,
coleccionó: libros raros,
manuscritos y medallas.
Los clásicos impulsó
e impregnó en Renacimiento
el Parnaso valenciano,
certámenes
literarios su reinado conoció:
finales del siglo XV,
poetas cuatro decenas;
en homenaje a la Virgen,
crearon mil obras llenas
de jacintos literarios.
Ausías March sobresale
con brillante poemario.
Publicado el: julio 04, 2006
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