EL BOSQUE DE LOS VERSOS III.
COMO PERLA NOCTURNA.
Una docena de horas
nos quedan hasta San Juan
y
como brillante
perla la luna luciendo está,
ha bajado su reflejo
con las ranas a croar
en las
aguas de la noche
croan las ranas en paz,
observando aquella perla
que en su estanque baila ya,
sintiendo en lo mas profundo
el ambiente de San Juan.
Sigue la luna posando
en la alta oscuridad.
Se acordó de su pasado
que como perla creciente
se movía hacia San Juan
y en plena noche lucía
hacia un verano naciente.
Con su carácter paciente
a un croar ya sonreía,
escuchaba la armonía
de un sonido persistente
que las ranas producían.
Su reflejo se acercó
las aguas pestilentes
y a la luz aparecieron
aquellos curiosos entes.
UNA HUÍDA
Quiero irme a la orilla del mar
y poderme alejar de la pena,
o sentarme a llorar en la arena
y formar así parte del mar.
Y volver a la lucha diaria
con la fuerza del viento y el mar.