Buscar
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Crea una cuenta de Svoong desde cero

¿Ya eres miembro? Iniciar sesión!
×

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

O

¿No eres miembro? Registro!
×

Registro

Utiliza tu cuenta de Facebook para un rápido registro

O

Iniciar sesión

Ingresa utilizando tu cuenta de Facebook

Shvoong Principal>Libros>Reseña de EL PERSEGUIDOR

EL PERSEGUIDOR

Reseña del Artículo   por:Sonora     Autor : Julio Cortázar
ª
 
Johnny Carter toma su saxo e intenta llenar el tiempo con música. Julio Cortázar, toma su pluma (o máquina de escribir) e intenta llenar el espacio de una hoja en blanco. ¿Qué obtenemos? El Perseguidor , una nouvelle que une magistralmente Jazz y literatura. El libro, narrado por un crítico de nombre Bruno, cuenta la decadencia de un hombre, Johnny Carter, atrapado entre la genialidad y la locura, un grupo de aduladores; entre el tiempo real y el tiempo del be-bop. Más allá de la cuestión explícita (el homenaje al jazz y a la figura mítica de Charlie “Bird” Parker [1920-1955]), Cortázar considera la preocupación del tiempo desde un nuevo punto de vista. Así como Proust veía el tiempo de una manera descriptiva, lenta y con superposición de tiempos pasados sobre tiempos presentes; o como Borges desde una mirada filosófica, el autor de “Rayuela” ve el tiempo desde una preocupación musical. La pregunta es evidente: Cortázar ¿quiso hacer una novela como si creara una partitura musical? Puede ser. El jazz se caracteriza por lo movedizo de sus sonidos recorriendo el tiempo, por las tensiones, por llenar el espacio y desbordarlo, hasta alterar las percepciones del oyente. Es la búsqueda de la libertad, en un avanzar sin destino y aparentemente infinito. “El Perseguidor”, a su vez, es una narración escrita con soltura, sensacional, pasando de un lugar a otro, de un tiempo a otro, sin previo aviso y sin perjudicar la continuidad; la fluidez es notable y por momentos parece acrecentarse. Bruno está en un lugar, pasa a otro, reflexiona.Todo parece fluir en una estructura genial, marcada por la figura impresionante y derrotada de un saxofonista perseguidor del tiempo y de sus contemporáneos.
Al avanzar por las páginas se pasa por distintas sensaciones: desesperación, melancolía, sudor. Y todo gracias a la acidez y precisión de la mano que maneja la pluma que, como decía Bolaño, es la de un neurocirujano en esta apología del movimiento y la miseria. Por otra parte, encontramos uno de los paradigmas de la genialidad (como pasó con Beethoven, Thelonious Monk, Brunneleschi etc.): Es fácil admirarlos, pero difícil convivir con ellos. Todos de una u otra forma soportan sufridamente a Carter: Dédeé, Bruno, Lam, los músicos etc. Y la pobre Bee muriendo en Chicago. Es cuando muere Bee que notamos un quiebre en Carter, está más frágil. Por el contrario, Cortázar nos muestra a un Bruno cada vez más fuerte, escéptico y paternal con Johnny. Por ejemplo, al volver juntos caminando del bar, Bruno cuida del saxofonista e intenta evitar el tema de Bee, incluso por momentos lo cuestiona sutilmente. Y finalmente Carter explota, demuestra su sufrimiento y total incapacidad para poder expresar musicalmente lo que siente. Lo cual indica que convivir con su altura musical, su genialidad compositiva, nada más lo ha hecho abrir los ojos de todo lo infinito e imposible que abarca la música y que él, siendo incluso un virtuoso, no podría alcanzar.
Publicado el: 08 junio, 2006   
Por favor, calificar : 1 2 3 4 5
Traducir Enviar Enlace Imprimir
X

.