¿Está escrito nuestro futuro? ¿Somos sólo
marionetas que actúan de acuerdo al destino que, desde el nacimiento, se nos
tiene deparado? ¿Pueden las líneas de tu mano determinar tus acciones y tu
suerte? Oscar Wilde nos presenta una historia donde todas estas preguntas se
formulan, y donde es posible inferir o imaginar las posibles respuestas. El señor
Arturo Saville es un hombre serio, respetable, adinerado, educado, y comprometido
con una grácil y hermosa joven de sociedad. Su vida cambiará cuando un
quiromántico le lea la mano, y le diga que en su futuro se ve un asesinato perpetrado
por él mismo. En ese momento, comienza su incansable lucha por cometer el
crimen, y poder casarse con su novia teniendo la conciencia tranquila. Tras
varios intentos fallidos, donde la gente que él piensa asesinar, muere
naturalmente, o se suicida, incluyendo dentro de esas “casi” víctimas al mismo
hombre que le comunicó su desgraciado futuro, se da cuenta de que su destino no
es el de ser asesino, y se da por vencido. Al final, el lector, mas no Arturo,
se entera de que el quiromántico no era sino un impostor y un farsante. Lo que
esto parece decirnos es que cualquier persona es capaz de cometer un asesinato,
pues el respetable sr. Saville estaba más que dispuesto a matar, creyendo que
eso era lo que estaba escrito en su futuro, en vez de resistirse y luchar en
contra de esa atroz predicción. Ni en un momento piensa en no hacerlo, y
prefiere salir de eso, para poder seguir con su vida normal. Irónicamente,
parece que lo que sí estaba destinado para él era no convertirse en un asesino,
pues a pesar de sus intentos, nunca lo logra. En suma, “El crimen de Lord
Arturo Saville” es un excelente cuento, de gran intensidad, capaz de despertar
emociones y de crear controversias, y sobre todo, de dejar una enseñanza y algo
sobre lo que pensar después de haberlo leído.