Era una linda y soleada tarde ya cuando los alumnos de Hogwarts se reunian en el Gran Comedor para esperar al profesor del
cual todos hablaban. Aunque las largas mesas ya estaban repletas de los manjares de siempre, nadie comía pues todos volteaban hacia la puerta esperando que ésta se abriera en cualquier momento. Los
profesores (incluso Dumbledore) parecían tensos por alguna extraña razón. El sol se había vuelto rojizo ya y hermosos destellos se arrancaban de las cabelleras de sus compañeros.
Pasó mas del tiempo que Harry estaba acostumbrado a esperar, pero nadie comió, ni habló, ni se movió. Ya el cielo se tornaba de un azul muy llamativo cuando la profesora McGonagall se levantó de improviso y cruzó el Gran Comedor con su túnica esmeralda de costumbre.
Al poco rato volvió y de inmediato el profesor Dumbledore se levantó con elegancia, todos los profesores hicieron lo mismo sin dudar y los alumnos tambien aunque muchos titubearon. De pronto detrás de la profesora apareció el ser mas hermoso y señorial que Harry hubiese visto jamás. Era tan alto como el anciano Director pero mas imponente y agraciado. Sus ojos eran de un verde tan
brillante y vivo como los de Harry pero su cabello (que le llegaba a la espalda en una lisa cola de caballo) era de un rubio oscuro brillante y lacio. Su túnica era de elegantes bordados de azul y plata y llevaba en sus largos dedos numerosos anillos.
Para ser un ex-colega del profesor Dumbledore y del profesor Slughorn era extremedamente joven, su rostro parecia bronceado por un sutil sol, sus labios eran finos y rosados y su nariz era larga y afilada. llevaba consigo un elaborado baston de plata y safiros con la forma de un fénix. Caminó con su capa plateada sin ver siquiera a su alrededor y al llegar a la mesa de los profesores dijo con una voz cálida y gruesa -pues he cumplido Albus...- el anciano director sonrió y abrazó al extraño antes de presentarlo - Bueno quiero que todos conozcan al profesor Ronwier Leux Beujeterie, el cual ha vuelto de Francia, su pais natal, después de desocupar su puesto de Ministro Francés de Magia y antecesor de Madame Maxime (osea exdirector de Beuxbatons) para compartir con nosotros, de nuevo, el arte de la docencia. Y para los que se preguntan que asignatura dará por supuesto sera Defensa contra las Artes Oscuras- hubo algunos murmullos- y pues les debo advertir que el profesor es un hombre muy importante en el mundo de la magia antigua y actual asi que... intenten no hacerle perder el tiempo-dijo sonriendo hacia su colega que miraba a los alumnos con gesto de superioridad.- entonces bueno creo que ya pueden comer- rió alegremente y en seguida los murmullos estallaron y el Profesor Ronwier ocupo un asiento al lado de Dumbledore en donde se enfrasco en una larga conversacion con el durante toda la cena.