Cuando Charlotte Bronte murió en 1855, dejó detrás suyo veinte páginas de una novela que presagian su obra más irresistible
desde Jane Eyre. Ciento cincuenta años después, Clare Boylan ha terminado la
novela de Bronte, desatando un evento literario sensacional. Con un tono perfecto propio en su totalidad de la voz de Bronte, Boylan nos entrega un relato brillante sobre una joven misteriosa, Matilda, quien es llevada a una escuela de niñas en la Inglaterra provinciana. Cuando todo sobre los antecedentes de riqueza de la niña resultan ser una ficción, le toca a un caballero local, el Sr. Ellin, y a una viuda sin hijos, Isabel Chalfont, comenzar una búsqueda de su pasado y de su identidad que los lleva de las salas de la
sociedad campestre a los callejones más sórdidos de Londres. Con toda la inteligencia y el patetismo de la creadora de la novela, Boylan convierte el esbozo de una niña sin pasado en un impresionante retrato de la sociedad Victoriana con un secreto vergonzante en su corazón.