UNA HERMOSA MAMA
Ciertos
turistas franceses, viajaron a una comunidad cercana a los montes, donde se encontraba un
paraje que producía unas hermosas y exóticas flores; tan originales y exclusivas que deseaban poseer alguna de ellas.
Así que sin más, ofrecieron una enorme cantidad de dinero, para aquella perona que trajera algunas de las flores de ese lugar. Y sucedió que al día siguiente llegó a ellos un joven aldeano, que traía entre sus manos
un ramo de las flores tan deseadas por ellos.
Al verlas y tocarlas se quedaron maravillados por su belleza y su fragancia; y admirados por la valentía y decisión del muchacho de haber arriegado su vida le preguntaron:
¿ No te dió miedo subir hasto lo alto de ese lugar y arriesgarte a tanto por cortas estas flores, sin pensar en caer al precipicio?
A lo cual el jóven contestó: No
señores no me dió miedo, porque al ir subiendo pensaba en mi pobre madre viuda y en mis dos pequeños hermanitos, pensaba que en casa padecemos mucha necesidad y ese dinero nos vendría muy bien y por eso fue que me atreví a tanto.
A lo que los
turistas no se quedaron conformes y volvieron a preguntar: ¿ Cómo puede ser que no tuviste miedo? Y simplemente el muchacho contestó : Señores no tuve miedo porque sabía que mi Madre estaría orando por mi, y eso a mi me ayudó a estar confiado de que nada pasaría por las oraciones de mi madre.