Prisionera de amor
Acusada injustamente de asesinar a su esposo, Cristina es condenada y separada de sus dos hijas, que quedan al cuidado de los tíos de su esposo.
Al cabo de diez años es puesta en libertad, por buena conducta y gracias a la defensa de su abogado, José Armando, el cual está casado con Gisela, una mujer muy buena pero que tiene una enfermedad terminal.
Cuando cristina sale en libertad, entra a trabajar en la casa de su abogado, con el nombre de Florencia, haciéndose muy buena amiga de su esposa, la cual la ayuda a prepararla para que se consiga un buen esposo, José Armando se enamora de cristina, pero por respeto a Gisela, los dos callan este sentimiento.
A la casa de ellos llega una pariente, joven y bonita que se encarga de sembrar la cizaña, la tía de José armando la apoya en todo, celebran una fiesta, donde Gisela quiere ver como se desenvuelve cristina en sociedad, en esta fiesta José Armando le declara su amor a cristina, siendo visto por Gisela, la cual había sido llevada por la sobrina, que quería que se enterara que su esposo la engañaba con otra.
Gisela se puso mal, pero antes de morir le dijo a José Armando que se casara con cristina, pero ella solo estaba interesada en recuperar a sus hijas, que en este momento tendrían 11 y 15 años, estaban en la edad rebelde.
Karina y Rosita, crecieron con la creencia de que su madre había muerto, cuando se enteran que está viva, acusada de matar a su papá, no la quieren ni ver.
Cristina se hace pasar por una trabajadora social, para acercase a su hija mayor Karina, que está en una etapa de rebeldía, un fotógrafo nota la belleza de ella y le toma unas fotos, mandándolas a los periódicos, donde es reconocida por sus hijas, dándose cuenta de que está viva.
Cristina habla con sus hijas y los padrinos, que no querían que se les acercara a las jóvenes, pero ella logró convencerlos de su inocencia, aceptando que fueran a vivir con ella, si querían, Karina aceptó encantada, más no así Rosita, que no le gustaba la pobreza en la que vivía, pero cuando acepto a José Armando y se casaron ahí sí quiso ir a vivir con ellos.
Karina se caso, yéndose a vivir fuera de la ciudad con su marido, no aguantando mucho este trote, separándose de él y volviendo donde su madre.
José Armando se enreda con una vieja, Isaura, la cual se llega obsesionar tanto que hasta lo amenaza y en medio de su desequilibrio, tiene un accidente muriendo en él.
Al quedar libre de Isaura, las relaciones entre los dos se arreglan, viviendo felices un tiempo, hasta que cristina queda en embarazo, de un hermoso niño, pero tienen un accidente, muriendo el niño en él, esto desquicia a cristina, perdiendo la razón.
En el manicomio, se encuentra con un médico que fue su pretendiente en la juventud, el cual la ayuda a salir de su crisis.
José Armando se enamora de consuelo, la enfermera de cristina, logra anular su matrimonio con cristina y se casa con ella, cuando cristina recobra la razón, piensa que sigue casada con José Armando.
Consuelo se da cuenta del conflicto que hay dentro de José Armando y decide abandonarlo, pero Cristina descubre el engaño de su marido y lo rechaza, quedando solo, sin la una ni la otra y ella decide darse una oportunidad con el doctor Miranda.