El castillo es un libro de Franz Kafka, escrito durante cerca de seis meses en 1922, sin embargo fue editado después de su
muerte. El libro trata la historia de un agrimensor llamado K. que llega a una aldea solicitado por un conde de un lugar no especificado para prestar sus servicios. Con todo, por mas que lo intente, no consigue entrar en el castillo aún viéndolo todo el día, permaneciendo en el pueblo fuera del castillo a lo largo de la narración. Los diálogos del libro son varios y los personajes muchas veces muestran variadas interpretaciones de un mismo hecho, lo que provoca un clima de confusión o simple falta de información.
Los principales personajes son K., el agrimensor protagonista; Frieda, una empleada del bar del albergue de los señores; Olga, de una familia excluida de la sociedad por causa de un hecho que parece a primera vista simple; Barnabás, hermano de Olga, zapatero y mensajero del castillo, que en la historia lleva mensajes a K; Klamm, alto funcionario del castillo; los ayudantes de K.; Pepi, una empleada del albergue de los señores; la dueña de un albergue y otros pocos personajes que aparecen en la narrativa.
K intenta sin suceso hablar con su jefe inmediato, pero ni de lejos se aproxima a su objetivo dando la impresión de que un mismo funcionario puede ser interpretado por varias personas y que el verdadero funcionario podría ni siquiera existir. Las personas comentan que a veces el funcionario Klamm parece más alto, o más gordo dependiendo de la ocasión, y ni siempre al dirigirse a un funcionario del castillo como Klamm por ejemplo se tiene la seguridad de que sea el verdadero.
Las interpretaciones del libro son muchas, desde simplemente una crítica a la burocracia estatal hasta una visión religiosa, judaica. Hay también una visión psicológica que dice que el castillo sería el inconsciente de K. Y el pueblo su conciencia.
En el mencionado castillo todo es el estado, y una mera conversación con alguien del castillo puede ser vista como un interrogatorio del gobierno. K fue convocado por un posible error de administración, lo que es cuestionado en la historia. K, busca desde el inicio al fin del libro ser aceptado como agrimensor, cargo para el cual fue convocado. El libro es un laberinto sin salida dentro del mundo corporativo. Un hombre que intenta encontrar al gobierno y no tiene suceso.
El personaje K, en su búsqueda por su jefe inmediato dentro del castillo, Klamm, se envuelve con la amante de Klamm. Y la dueña del albergue que ya fue una antigua amante de Klamm intenta hacerle entender la imposibilidad de encontrarse con Klamm y aun mismo de llegar cerca de él, K en su búsqueda acaba involucrándose en problemas cada vez más complicados y termina siendo envuelto por el sistema sin, con todo llegar a su objetivo. La dueña del albergue es un personaje clave de la historia, así como la familia de Barnabás.
Para tener una idea remota de los tipos de problemas tratados en el libro, la familia de Barnabás, fue excluida de la sociedad porque la hermana más joven de el recibió una carta de un alto funcionario del castillo que para cortejarla la trató en la carta como e una prostituta y le faltó al respeto. La joven simplemente rompió la carta y nunca aceptó encontrar al tal funcionario, de ahí para adelante fue siendo excluida de la sociedad toda la familia, pues todos los que convivían con la joven tenían miedo de la represalia del castillo a pesar de que eso nunca hubiera sucedido y de que nadie tampoco liberase a la joven de cualquier culpa. Todos tenían miedo de que si la apoyasen quedarían marcados por el castillo.