Estos dos buenos amigos nos muestran como se complica una relación cuando nos quedamos determinados
en un solo
rol.
De esto se trata el cuento que nos presenta Keiko.
Le pasa a los niños, pero sin duda nos pasa a todos... jugar al bueno o al malo esta perfecto, siempre que sepamos transar y cambiar de bando de vez en cuando.
Linda historia que aprovecha de mostrarnos también la forma de recuperar al amigo que hemos herido.
Ojala que les guste tanto como a mi.