Hatshepsut es imaginada por muchos historiadores como uno de los personajes más sugestivos de la historia de Egipto. En los
albores del siglo XV a.C, durante la dinastía XVIII, nació Hatshepsut, hija de Tutmosis I (conocido también como Thutmés) y Amosis (conocida como Iahmés). El significado del nombre de la niña representaría lo que sería su futuro: la más grande de las damas que vio como se modificaba el rumbo de su vida a partir de la temprana muerte de su padre. Tras la desaparición de èste, Egipto tropezò con un gran problema: el único heredero primogénito del rey Tutmosis I era Hatshepsut, siendo su siguiente heredero su único hijo varón, Tutmosis II, procreado con su otra esposa.Sobrellevando esta situación, se propuso casar a los dos hermanastros, para avalar la fortaleza del imperio. La unión resultò muy fugaz; el nuevo rey Tutmosis II falleciò muy joven, dejando inesperadamente a la viuda con las riendas del trono y del imperio más fuere de la región. El único sucesor directo del rey que quedaba vivo era Tutmosis III, hijo primogénito que habría engendrado el rey muerto con una concubina. Sin embargo este heredero por ser muy pequeño, debiò dejárle el camino (y el trono) libre a Hatshepsut para ejercer el poder en su papel de reina-faraón. Se iniciò asì un período que se extenderìa veintidós años, y que crearía numerosas confusiones en los escribas, soberanos y hoy en dìa tambièn a arqueólogos e historiadores. Es sabido que durante los siete rimeros años de su reinado, Hatshepsut se arrogó un puesto inferior de reina regente. Pero con el transcurso del tiempo, la reina fue obteniendo más poder, logrando así proclamarse (por el mismo) rey legítimo del Alto y Bajo Egipto.Es pertinente aclarar que este puesto sólo lo podíandesempeñar los hombres, y es aquí cuando la iconografía comienza a ser confusa. Apuntes y datos que describen los apuntes masculino y femenino de este personaje comenzaron a entremezclarse en las paredes de la Capilla Roja de Karnak, representando escenas oficiales de cómo Hatshepsut logrò hacerse de la corona de Egipto.Al comienzo, aparecen relieves representando a la++++ reina acompañada por su hijastro y sobrino, el pequeño Tutmosis III, como si de una doble reinado se tratara. Con el pasar del tiempo, el pequeño rey empezó a esfumarse de los documentos de la historia, permaneciendo bajo las tenebrosas sombras de la poderosa soberana. La religión siempre fue un ejido de suma trascendencia dentro de los reinados del Antiguo Egipto. Según los períodos y los dirigentes, las deidades favoritas cambiaban, siendo algunas más populares que otras. El único caso que cambió la historia del politeísmo egipcio fue el de Akenatón, el faraón que intentó instaurar la religión en torno a Atón, el dios solar. Sin embargo, en el resto de los períodos se mantuvo un politeísmo absoluto, siendo por lo general, la imagen de Amón, (padre de todos los vientos) la más venerada. Y fue también en el caso del reinado de la reina-faraón Hatshepsut.Aprovechando el incondicional apoyo del clero de Tebas y por el sumo sacerdote Hapuseneb, la reina atribuyò su nombramiento de Faraón al propio dios Amón, que mediante el oráculo expresaba sus deseos. Por otro lado, en la segunda terraza del templo en Deir el-Bahari se encuentra una muestra plástica de la teogamía, o nacimiento divino, apareciendo por primera vez en la historia de Egipto. Allí la reina expuso sus derechos y justificò la razòn por la que ella debìa ser la gobernante del Alto y Bajo Egipto, dejando registrado sus razones ante todos los hombres y dioses.Su explicación racional y religiosa se justificaba con los lazos que la unen con su padre, Tutmosis I. Según ella, Amón se habìa encarnado en su padre para engendrarla. En otra escena, Amón aparece aproximando el Anj (símbolo de la vida) en la boca de la madre de Hatshepsut, Amosis, sentándose de frente al dios, presentando la situación divina. Asì, de èsta manera se justificaba la divinidad que debía adquirir Hatshepsut para poder convertirse en Faraón, considerando que los faraones son reverenciados como una divinidad. Es imprescindible subrayar la política de la reina a través de su largo período de gobierno. La construcción de templos se repetìa incesantemente a lo largo de su mandato, agrandando, remodelando y creando nuevos lugares destinados a la devoción a Amón. El más conocido e impresionante ha sido el templo de Deir el-Bahari, una de las joyas de la arquitectura egipcia. Los mayores legados de su reino los dejó inscriptos en los muros de Deir el-Bahari, uno de los templos funerarios más importantes de la historia de Egipto, construida durante el reinado de èsta importante monarca. Junto a ella, surgió la imagen de Senmut, uno de los personajes más importantes de la corte de Hatshepsut, quien figura como el arquitecto del impresionante complejo funerario, e incluso se han encontrado estatuas del mismo. Muchos sostienen que Senmut ha sido un fiel amante de la reina, pero aún no se han encontrado indicios que verifiquen la teoría. Las causas de su muerte también son desconocidas, teniendo evidencia de los ritos fúnebres encabezados por Tutmosis III durante un largo tiempo. Posteriormente, la figura de la reina ha tratado de ser destruida, pero a pesar de todo, los indicios de su peculiar reinado persistieron hasta los días de hoy.