Las cadenas de la infamia
Historia contada por el mismo protagonista de su secuestro por las FARC durante 10 años,
tiempo en el cual vivió un infierno, en compañía de sus compañeros de infortunio, el aquí nos narra detalladamente todas las vicisitudes que tuvo que soportar durante estos diez años de cautiverio forzado, sus intentos fallidos de fuga hasta la liberación con la operación jaque.
Primero nos narra el combate que sostuvieron con la guerrilla el día que fueron tomados prisioneros en el ataque a Miraflores, de cómo combatieron con todo el tesón de que eran capaces, solo que tenían la desventaja en número de soldados y de armas, ya que la guerrilla, traicionera los atacó con armas no convencionales como la pipas bombas, mientras que ellos solo usan armas autorizadas por la convención de Ginebra, fue una lucha ardua y encarnizada, donde les tocó entregarse después de dar hasta lo último, ocultando el rango que tenía, para que la guerrilla no se diera cuenta, sin embargo cuando lo supieron lo custodiaban con mucho cuidado, porque podía ser canjeado, en medio de este cautiverio vislumbró la oportunidad de poder escapar y al mes de estar prisionero lo intento, estuvo deambulando por la selva, en medio de los peligros que representaban las alimañas y la FARC buscándolo, hasta que lo encontraron y fue llevado nuevamente amarrado con las manos atrás y una soga al cuello, era tanta la ira que sentían contra él, que sin vacilación lo hubieran matado, el castigo y las humillaciones fueron el pan de cada día durante año y medio, donde permaneció incomunicado, atado a dos palos, le quitaron los elementos más indispensables como la crema dental , el cepillo, el jabón y el papel higiénico, por lo tanto tampoco tenía acceso a cuadernos libros, lápices o a ver televisión, se las ingeniaba con cualquier cosa para distraer la mente y no volverse loco, así y todo no estaba dispuesto a renunciar a sus deseos de libertad y pensó que en cualquier momento que le dieran papaya lo volvería a intentar.
Cuando lo reunieron con Ingrid Betancourt, Luis Heladio Pérez, William Pérez y otros secuestrados, ideaban la manera de poder escapar, pero nunca se concretó nada, ya sea por que cuando tenían algo, los cambiaban de sitio, cambiaban la guardia o sencillamente no se ponían de acuerdo, que era lo más común, pues en medio del cautiverio era muy difícil la convivencia, siempre había roces y discusiones, más que ninguno quería ser mandado ni darle la capitanía a otro compañero.
Un año después mandaron pruebas de supervivencia a los familiares, que Vivian su propio calvario, si s e piensa detenidamente sufren más los que están afuera que los propios secuestrados, es muy triste no saber cómo se encuentran los seres queridos.
Entre los secuestradores se encontraban niños que los miraban con odio, estaban tan curtidos por la maldad que lo único que inspiraban era lástima, sin saberse que les había pasado, en qué circunstancias estaban metidos allí, ya que muchos eran reclutados en contra de su voluntad.
En el 2004, fueron entregados en manos de Cesar y gafas , ahí también intento fugarse con un compañero, pero fracasaron y en castigo los dejaron a los dos encadenados y para todas partes juntos, hasta para hacer sus necesidades y durmiendo en la misma caleta.
Ingrid y Luis Eladio también, también intentaron fugarse, pero se entregaron después de 6 días de fuga, llegaron ojerosos y demacrados, y en castigo los trasladaron para otra parte en medio de humillaciones.
En el 2007, con la fuga de pinchao, que duró 17 días en la selva hasta que lo encontraron, fue una victoria para los secuestrados, pero una bofetada para la FARC, que creían que una fuga de sus dominios era imposible.
También les tocó ver a Clara Rojas en embarazo, cuál no sería su sorpresa al enterarse que el papá era un subversivo, como no podían tener relaciones, se dedicaron al celibato, él dice que es mentira que hubiera relaciones entre secuestrados y guerrilleros, cuando nació Emmanuel, todos lo querían conocer, pues el niño no tenía la culpa de nada.
Cuando por fin llegó el día de la liberación por medio de la operación Jaque, no lo podían creer, quien se iba a imaginar, un rescate así, sin un solo tiro.