Colombia, un pais maravilloso
Experiencias vividas en España relatadas por Aleyda Cogollo, de cómo les surgió la idea
de irsen, a ella y a su esposo , sin un peso, vendiendo lo poquito que tenían, endeudándose a más no poder, dejando a sus cuatro hijos a cargo de una hermana, fue toda una maratón conseguir los diez millones que necesitaban para los dos, por que se suponía que tenían que llevar dinero para gastar, ya que iban era de turistas, según ellos, pero lo que querían era quedarse, conseguir trabajo y luego mandar por sus hijos.
Consiguieron tiquetes para el 29 de diciembre, pasaron navidad con la familia, pero el año nuevo iban a estar separados, que tristeza sintieron al tener que dejar a sus hijos, fue una despedida muy triste, sin saber cuando los volverían a ver.
Cuando llegaron a España, empezaron a ver que las cosas no eran como las creían, ahí empezaron a extrañar su tierra, sus amigos, sus hijos.
A pasar que los estaban esperando unos amigos, que los llevaron donde otros conocidos, donde armaron la rumba, felices porque les llevaban noticias y detalles de su familia colombiana, a pesar de todo les provocaba coger un avión y regresar.
No consiguieron trabajo tan rápido como esperaban, ahí se dieron cuenta de cómo explotaban a los colombianos y más si no estaban con sus papeles al día, les pagaban cualquier cosa.
A ella le resultó trabajo con una anciana de 80 años y un sobrino mongolito de 40 años, le tocaba hacer toda la limpieza, desde lavarle la ropa sucia al mongolito, los baños, ahí era donde derramaba lágrimas de lo humillante que era, saber que en Colombia no le tocaba hacer nada de esto y encima tener que aguantarse que hablaran mal de Colombia.
Todo lo malo que pasaba eran los colombianos, que si mulas, peleas de prostitutas, cualquier cosa, todo se lo achacaban a los colombianos, hasta que una vez no se aguanto más y le contesto: que si ella fuera una prostituta o narcotraficante no le estaría limpiado la mierda a ella, y que en Colombia se fabricaba la mejor coca del mundo, porque en Colombia todo era de la mejor calidad y que los brutos eran ellos que la consumían, con esto tuvo para que la señora dejara de hablar mal y de andar detrás de ella, ya hasta la invitaba a tomar café y le regalo algunas cosas.
En las noches hacia turnos en un hospital, allí le consiguieron un trabajo para cuidar dos viejitos pero era en otra parte un pueblo llamado Vinaceite, le sonó la idea porque podía ir con su esposo y de pronto allí le resultaba trabajo a él recolectando uvas y aceitunas, a la que no le gustó que se fueran fue a la persona que le arrendaba la pieza, ya que se le iba una minita de plata a la que explotaban, entonces los botó de la pieza a la 1 d la mañana, menos mal que contaban con un amigo que los acogió hasta el otro día y los ayudó a trastearsen.
Allí trabajaron y todos se amañaron con ellos, pero como le hacía falta sus hijos, compró tiquetes de regreso, pero su esposo le dijo que él se quedaba trabajando, ya que dejaron muchas deudas por pagar, con el dolor del alma se separaron y ella llego a Colombia, que felicidad y que tristeza al mismo tiempo por la ausencia del papá, no comprendían por qué se había quedado.
Pero esta experiencia les sirvió para valorar lo que tenían, que todo el dinero del mundo no compa la felicidad y que en Colombia también hay oportunidades, lo importante es no desesperarse e irse detrás de una ilusión.