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Shvoong Principal>Libros>Reseña de La Caìda de Hitler (Segunda Parte)

La Caìda de Hitler (Segunda Parte)

Reseña del Libro   por:Donanfer     Autor : Anònimo
ª
 
Cuando, en abril de 1945, Goebbels le informó, pletórico de alegría, la inesperada muerte de Roosevelt, Hitler vio en el fallecimiento del presidente una repetición en la historia del milagro providencial que significó para Federico el Grande la muerte súbita de la zarina Isabel, que permitió concluir la guerra de los siete años.La chifladura de Hitler se volvió cada día más incontrolable: esperaba atento a que los aliados discutieran y pelearan entre sí en San Francisco, y que Estados Unidos y Gran Bretaña reconocieran que sólo existía un hombre preparado para contener al "coloso bolchevique" que iba apoderándose de Europa oriental: él mismo, Adolf Hitler. Goebbels pensaba sin remorduimiento  que el pueblo alemán se merecía el destino que le aguardaba, pues se trataba de un pueblo inferior, en ese sentido, decía Goebbels, el pueblo alemán nos engañó. Oliver Hirschbiegel, el director de La caída, reproduce un diálogo escalofriante entre Albert Speer, arquitecto y Ministro de Armamento y Producción Bélica y el Führer: Hitler :"mientras más avance el enemigo, sólo encontrará en Berlín un desierto lleno miseria y destrucción". Speer : "eso significa la pena de muerte para el pueblo alemán. Sin electricidad ni gas, sin agua potable ni carbón, sin tránsito en las calles ni ferrocarriles, sin canales ni puertos, sin barcos ni locomotoras, llevaríamos a nuestra patria otra vez a la Edad Media. Con esa orden le arrebata usted al pueblo alemán cualquier posibilidad de sobrevivir.
" Hitler : "Si perdemos la guerra, me importa un bledo si el pueblo desaparece (...) Si las cosas están así, no es necesario preocuparnos por la existencia del pueblo alemán. Al contrario, es mejor que desaparezca de la tierra. Este pueblo ha revelado ser el más débil de todos y, por lo tanto, la ley de la naturaleza nos dice que debe ser exterminado." La derrota defensiva más sangrienta de la historia moderna tuvo lugar esas semanas en Berlín: el precio no lo había de pagar Hitler sino los ciudadanos berlineses que quedaron atrapados y murieron en medio de una batalla  sanguinaria. El proyecto "Nerón" del 19 de marzo, según órdenes de Hitler, había fijado que se demolieran los puentes que todavía quedaban en Berlín y, sobre todo, que se anegaran los túneles ferroviarios, ùltima defensa de los soldados alemanes heridos; que todos los hospitales permanecieran cerrados    y se impidiera poner banderas blancas al paso del enemigo. "Hitler intentaba que se abatiese una catástrofe apocalíptica sobre Alemania, cuyo pueblo había evidenciado ser más frágil que las naciones orientales.
Publicado el: 24 mayo, 2009   
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