En este caso agradezco ser víctima del consumismo y de la propaganda de la ingente maquinaria filmográfica.
Todos tenemos
en la recámara del recuerdo una serie de libros clásicos a los que buscamos un determinado momento para leer.
¿Qué mejor mezcla que Oliver Twist y Roman Polanski con un mes de
tiempo para el estreno?. Desempolvé el
libro y comencé. En tres tardes leí todas las páginas y cada día fue creciendo mi incredulidad.
Siempre supuse que el lector al cual iba destinado el libro era principalmente juvenil y/o infantil...
He reusado ver la película, pues por muy Roman Polanski que diriga, la sesión y malos momentos que viví en medio de maltrato y explotación de menores, violencia de género con asesinato final y una salvación por los pelos..., no hay película, por muy explícita que sea, que muestre las situaciones tan tediosas y angustiosas que leí.
La unidad de acción y tiempo no están bien estructuradas, pero la descripción y el sufrimiento están tan intensamentere descritas en el libro como los episodios que el propio Dickens vivió.
Ve la película y sobre todo lee el libro.