Las crónicas bizantinas de Constantino VII Porfirogéneta, Miguel el Sirio y Filón., sumadas a la noticias que nos han dejado
los escritores antiguos Polibio Estrabón y Plinio, es todo lo que se conoce sobre el Coloso de Rodas en los libros de historia, una antigua estatua de grandes dimensiones, alzada en la Isla de Rodas Grecia, en el siglo III a. C. por el escultor Cares de Lindos. Considerada como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, en honor al dios griego del sol llamado Elio,la estatua representaba al dios griego del sol, Helios. Construìda con placas de bronce sobre un armazón de hierro, se piensa que medía unos 30 a 32 metros de altura, equivalente a un peso de 70 toneladas, descansando sobre una plataforma baja. La efigie del coloso de Rodas se dispuso construir para rememorar la victoria de los rodios frente a un ejército usurpador. Aproximadamente diez años más tarde un sismo derrumbó la obra y los escombros fueron abandonados en el mismo lugar; hasta que un grupo de musulmanes se adueñò del bronce aprovechando una de sus irrupciones en el territorio.Viajando en el tiempo (hasta el 277 a. de C.) apenas a 18 kilómetros de la costa, se encontraba la más importante de las islas Espóradas: Rodas. Su ciudad, del mismo nombre, es la capital del Dodecaneso, archipiélago compuesto por unas veinte islas. La geografía de Rodas es privilegiada para comerciar con Grecia, el Asia Menor y Egipto, gracias a eso se convirtió en el centro comercial más importante del Mediterráneo. No RESultaba extraño que alguna potencia de la época ambicionAra apoderarse de Rodas e intentara tomarla. En el año 305 a. C., Rodas, que en las luchas de los diádocos se había alineado con Ptolomeo I, fue asaltada por un enérgico ejército dirigido por Demetrio Poliorcetes, hijo de Antígono I Monóftalmos. Para tomar posesión de la ciudad, Demetrio dispuso erigir varias torres de asedio con el objetivo de tomar por asalto los muros. La primera de estas torres fue montada en seis barcos, aunque este primer intento no resultò (porque los barcos zozobraron en una tifón antes de que la torre pudiera ser de utilidad. Demetrio lo intento una vez màs pero con otra torre aún mayor levantada sobre la tierra. Este tipo de arma de asedio era denominada helepolis. Los defensores rodios resistieron el ataque anegando el terreno ante los muros para que la helepolis no pudiera ser movida. En el año 304 a. C. una expedición comisionada por Ptolomeo I, aliado de Rodas, provocò la huida precipitada de Demetrio I Poliarcetes rey de Macedonia., quien desmanteló la mayor parte de su armamento de asedio. A pesar de su frustración frente a los muros de Rodas, Demetrio se ganó el sobrenombre de Poliorcetes, "conquistador de ciudades" por sus conquistas militares. Sin embargo, la ciudad resistiò las embestidas de este temible guerrero, quien finalmente se marchó. .Para recordar para siempre su victoria, los rodios decidieron erigir una estatua gigantesca al dios Helios, protector de la ciudad. Su construcción fue encargada a Cares, nativo de la isla, que ya antes había realizado estatuas de gran tamaño. Su maestro, el célebre Lisipo, había esculpido una estatua de Zeus de doce metros de cota. Cincuenta y seis años después de su construcción, en el año 223 a. C. un terremoto derribó la colosal obra. Los habitantes de Rodas, siguiendo el consejo de un oráculo, decidieron dejar yacer sus restos donde cayeron. Y así fué, durante cerca de novecientos años, hasta que en el 654 d. de C. los musulmanes se apoderaron del bronce como botín en una incursión. Para celebrar este triunfo, la ciudad decide elevar un monumento memorable a Helios, dios del sol, en el puerto. Dirige las obras Cares de Lindos, discípulo de Lisipo. La estatua fue creciendo, primero el armazón de hierro y sobre él las placas de bronce. Su fama resultò y aun resulta la atracción de viajeros de todo el mundo antiguo para verlo. Durante gran cantidad de años se creyó que la estatua había sido erigida con una pierna apoyada en cada parte del muelle de Rodas como aparece en algunas imágenes. Sin embargo, no parece que haya sido realmente así por dos motivos: De haber sido erigida allí, se hubiera vencido por su propio peso. La otra razón es que para su edificación deberìan que haber obstruido un muelle de gran importancia militar durante varios años, convirtièndose en vulnerables a ataques por mar. Se cree que la estatua se erigió cerca de este muelle, donde ahora se encuentra la fortaleza de San Nicolás.