No es poco lo que se ha escrito respecto de la forma como Ana Frank y su familia vivían en la clandestinidad durante la caza
nazi, ocultos en una casa escondida atrás del edificio de -oficinas de Otto, su padre. Todos poseían ilusiones de poder permanecer allí hasta que concluyese la guerra. Pero sus voluntades llenas de esperanzas fueron aniquiladas por el azar del destino, un informante ( aún se desconoce la identidad) terminò delatándolos El día 4 de agosto de 1944 la Grüne Polizei entró a la fuerza en la casa de atrás ( achterhuis) y se llevò a los ocho compañeros de Ana junto a dos de sus guardianes al presidio del Servicio de Seguridad, SD. Recluidos en la càrcel fueron interrogados brutalmente con el fin que revelasen a sus aliados (poniéndolos al descubierto) y procurar conseguir informes sobre otros posibles personas ocultas, cobijadas en la clandestinidad Dos personas , Miep Gies y Bep Voskuijl que habían permanecido en el edificio durante la requisa y lograron no ser vistos, hallaron las anotaciones garabateadas de Ana esparcidas por el suelo junto a los cuadernillos de fotos de la familia y los recogieron para restituirlos a quien correspondiese una vez finalizada la guerra. Los allì capturados fueron llevados a un campo en Westerbork para luego provenirlos a Auschwitz II. Allí los hombres fueron apartados de las mujeres y la familia fue despedazada, fragmentada. Nadie sabia nada de la suerte corrida por el otro y la desesperación socavaba fuertemente sus últimas esperanzas, haciendo mella en sus corazones. Ana, por ser saludable y joven, salvó su vida y se preservó de finalizar sus días en las cámaras de gas pero no pudo escapar al igual que su madre y hermana de las vejaciones a que fue sometida por los oficiales de la SS; también fue rapada, humillada al ser marcada con el numero identificatorio, que todos recordamos tristemente, todavía fue obligada a realizar trabajos esforzados durante los días para luego dormir hacinada en una barrica. Sabedores que el ejército ruso les seguía los pasos de cerca, los alemanes procuraban llevarse con ellos a al campo Bergen-Belsen, en Alemania, al mayor número de presidiarios posibles que se hallasen en condiciones para trabajar. Fue allí cuando seleccionaron a las mujeres y entre ellas eligieron
a Ana y Margot. Su madre fue descartada por estar enferma y falleció en Auschwitz el 6 de enero de 1945. Justamente en el campo Bergen-Belsen Ana se encontró con dos niñas de la escuela, Hanneli Pick Goslar y Nanette Blitz, quienes pudieron salir con vida de la guerra. Tanto Anna como su hermana e encontraban muy enfermas, desnutridas y sumamente deprimidas. Estaban convencidas que sus padres habían fallecido y que estaban solas en el mundo. En el campo casi no había alimentos y la higiene era una quimera, por lo que se desatò una epidemia de tifus que se llevó la vida de víctimas. por doquier. Ana y su hermana no escaparon a la epidemia, y fallecen con tan solo un día de diferencia. Semanas más tarde los rusos usurparon el campo y liberaron a los condenados. Solo sobrevivió el padre de Ana, de todos los escondidos. Fue Otto quien ya nuevamente en Ámsterdam, abatido y lleno de desesperación comenzó la búsqueda de sus hijas, publicó un anuncio en el periódico y se comunica con los supervivientes para obtener algún dato que le sirviera ayuda. A pesar de tener certeza sobre la suerte que les había deparado a las jóvenes, Otto no se rendìa ni perdía las esperanzas de volverlas a ver. Al poco tiempo se encontró con las hermanas Janny y Lien Brilleslijper, dos jóvenes que al igual que ella, habían compartido el calvario en Bergen-Belsen con Ana y Margot, quienes le informaron de la muerte de su hija Fue Miep quien había recogido el diario y las fotografías de Ana y no fue otra que Miep quien se las entregó a su triste padre El hombre, al leer cada frase contenida en esas hojas cayó en la cuenta que la Ana que él conocía era solo una mínima parte de la realidad que vivió su hija (o de la que sufrió con llamativa entereza).A travès de lo leìdo e esas pàginas, el padre de Anna se encontró con una niña mujer con pensamientos y reflexiones profundas así como un espíritu fuerte y vivaz. Otto leyò los planes de Ana de dar a conocer su diario y decidiò hacer realidad el deseo de su hija. El Diario de Ana Frank fue publicado por primera vez en Holanda por el año 1947 bajo el título “Het Achterhuis” (La casa de atrás); seguidamente se publicaron traducciones en diversas partes del mundo, también fue adaptado para obras de teatro y luego a la pantalla grande. Hoy Diario de Ana Frank sigue siendo un referente. Es la demostración de las crueldades que es capaz de desatar el hombre (y de hecho, desató); tambien es la prueba acabada de cómo un alma inocente y pura e inocente debiò hacer frente al dolor constante, y al desasosiego permanente de quedarse sin nada, de perderlo todo, hasta su propia vida.