Desde el momento cuando los primeros detenidos fueron establecidos en Guantánamo se sucedieron casi ininterrumpidamente las
huelgas de hambre. Después de que el 18 de noviembre de 2003 del secretario de Estado, Colin Powell, se comprometiera a resolver los casos de los retenidos extranjeros, a la semana siguiente y en secreto EEUU redimió en Afganistán al canadiense de origen paquistaní Abdul Rahman Khadr, cuyo hermano menor, Omar, continuaba preso en Guantánamo imputado de haber asesinado en 2002 a un soldado norteamericano en Afganistán. A la lista de presos restituidos a sus países de origen se agregaron en marzo de 2004 cinco británicos, que quedaron en libertad sin cargos (Asef Iqbal, Ruhal Ahmed, Shafiq Rasul, Tarik Dergoul y Yamal al Arit. De esta misma nacionalidad, llegaron a Londres los cinco restantes el 25 de enero de 2005 (Moazzam Begg, Martin Mubanga, Richard Belmar y Feroz Abbasi) y un día también quedaron en libertad sin cargos.Francia reconoció tener siete nacionales (Mourand Benchellali, Imad Achab Kanouni, Nizar Sassi, Brahim Yadel, Mustaq Ali Patel, Jaled Ben Mustafa y Ridouane Khalid). Los tres restantes llegaron a París el 7 de marzo de 2005 y Mustaq Ali Patel quedó en libertad, mientras que los otros dos fueron procesados.El único danés detenido en la base militar, cuya identidad no se divulgó pero se sabe que es hijo de un argelino y una danesa, retornó a su país el 19 de febrero de 2004 y quedó en libertad al no contar con cargos en su contra. El 28 de febrero de 2004 arribaron a Moscú siete de los ochos rusos detenidos en Guantánamo (Shamil Jodzháev, Ravil Gumárov, Rasúl Kudáev, Ruslán Odígov, Ravil Mingázov, Ayrat Vajítov, Rustán Akmérov y Timur Ishmurádov), quienes ingresaron en prisión preventiva y efímeramente en un penal de la ciudad de Piatigorsk, en el Cáucaso Norte de Rusia, imputados de cruce ilegal de frontera, servir allí como mercenarios y ser partìcipe de una banda armada. El sueco Mehdi Muhammed Ghezali llegó al país escandinavo el 7 de julio de 2004 y quedó libre de culpa y cargo. Los dos belgas recluidos Mesut Sen, de origen turco, y Moussa Zemmouri, de origen marroquí, llegaron a Bélgica a finales de abril de 2005 y se les acusó de "asociación de criminales", pero quedaron en libertad condicional tras ser interrogados. Además han pasado por Guantánamo once turcos, entre ellos el turco-alemán Murat Kurnaz, así como veintidòs chinos a los que las autoridades chinas han demandado en vano para su internamiento en penales. Cinco de estos chinos terminaron siendo desterrados sin cargos el 5 de mayo de 2006 a Albania.El 1 de agosto de 2004 entregaron a Marruecos a cinco de sus nacionales detenidos en la base (Abdalá Tabark -acusado de ser uno de los guardaespaldas de Ben Laden-, Mohamed Uzar, Reduán Chakuri, Mohamed Mazuz, y Brahim Benchakrún). Meses después quedaron en libertad provisional, pero están a la espera de que se celebre el juicio por la acusación de "pertenencia a una banda criminal", apoyar con fondos a un grupo criminal y falsificación de pasaportes. El juicio contra ellos ha sido aplazado en varias ocasiones.El Gobierno español reconoció el 13 de febrero 2002 que entre los recluidos en Guantánamo podría haber dos españoles (Hamed Abderramán Ahmed, nacido el 22 de septiembre de 1974 en Ceuta, y Reswam A. Abdulsam, quien nació el 10 de noviembre de 1971 también en esta ciudad), si bien este segundo reconoció días después que era marroquí pero que disponía de pasaporte español falso.El 29 de diciembre del 2003 el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón solicitó la extradición de cuatro detenidos en Guantánamo, entre ellos el único español retenido Hamed Abderraman Ahmed, por su presunta vinculación a una célula de Al Qaeda en España. Este llegó a la base de Torrejón el 13 de febrero de 2004 e ingresó con prisión incondicional en la unidad penitenciaria del hospital Gregorio Marañón a instancias de la Fiscalía. El 13 de julio de ese año, Garzón decretó su libertad bajo fianza de 3000 euros al computar su reclusión en Guantánamo como tiempo de prisión preventiva y ese mismo día salió de Alcalá Meco. Un año después, el 5 de octubre de 2005 la Audiencia Nacional lo castigó condenàndolo a seis años de prisión, por ser miembro de la organización terrorista de Al Qaeda, pero sin computársele los dos años que estuvo en Guantánamo tras su arresto en Pakistán poco después de los atentados del 11 de Setiembre .Además de este caso, el 18 julio de 2005 Estados Unidos cedió e extradición a España al marroquí Lahcen Ikassrien, "Chej Hasan", enjuiciado por Garzón por su supuesto vínculo con la célula terrorista de Al Qaeda en España. Cuatro días después, expuso declaraciòn ante el magistrado Fernando Grande-Marlaka, quien cursó una comisión rogatoria a Marruecos para conseguir datos sobre éste y adelantó que sería extraditado a Marruecos si lo solicitaba. Un juez marroquí lo indagó en Madrid el 26 de diciembre de ese año por su vinculación con los atentados criminales de Casablanca de mayo de 2003, en los que perdieron la vida cuarenta y cinco personas, entre ellas cuatro españoles.