Según lo establecido por Perez Esclarin educar va más allá del hecho de transmitir conocimientos, saberes,
conceptos entre otros. Educar es contribuir a formar autenticas personas, es formar al hombre del mañana. Es por eso que la escuela debe constituirse en verdaderos talleres que sean capaces de forjar la conducta que permita al hombre actuar de manera digna en la sociedad. No obstante, las criticas al sistema educativo van dirigidas precisamente al fracaso que tiene el mismo por su dimensión solamente de
formación instructiva. En este sentido son muchas las situaciones señaladas para explicar el contexto de la educación en Venezuela, sin embargo en el trasfondo de estos pareciera que la educación no le interesa a nadie, yeso se observa en la deficiente dirección del ministerio de educación quien esta mas atento de que se cumplan el periodo de clases, en vez de presentar un proyecto que realmente conduzca la educación hacia el éxito. Por otro lado encontramos que la supervisión es solamente un fiscalizador de papeles, en cuanto a los docentes la falta de vocación de muchos es evidente, solo están preocupados por escalar posiciones razón por la cual se limitan a acumular cursos y talleres que no los ponen en práctica, sino que los mismos son utilizados para amontonar credenciales. Por otra parte los politiqueros conciben las instituciones como lugares que les permite cosechar dividendos partidistas, sin tomar en cuanta una verdadera propuesta educativa los gremios docentes ha estados más interesados en la parte económica que en el quehacer docente y los problemas que este enfrenta tales como el joven y la problemática educativa, el ausentismo, la deserción, la repitencias y sus causas, la carencia de servicios y dotaciones de los planteles, entre otros. Señala José Miguel López, "la práctica educativa esta minada por la trivialidad y la hipocresía". y no hay nadie que se atreva a buscar una solución y prefieren continuar en lo mismo, por ello el docente seguirá quedándose de ser mal pagado, dedicado a la transmisión rutinaria de conocimientos, a buscar otros medios que le proporcionen ingresos, siendo incapaz de realizar una verdadera propuesta educativa que le devuelva la gloria al hecho de ser docente. Como consecuencia de la problemática expuesta, que para los docentes se traduce en bajos sueldos, escasa motivación, desvalorización social, se suma el hecho de que Venezuela se esta quedando sin docentes, puesto que, muchos prefieren otras profesiones u actividades que le proporcione mejor remuneración, aunado a esto ha bajado la demanda de estudiantes en la carreras de educación, por consiguiente se está empleando a personas de otras profesiones sin la adecuada preparación ni vocación, lo que lleva a la educación a hundirse más en la falta total de calidad. Sin embargo, los docentes podemos cambiar la realidad educativa, asumiendo el verdadero rol que se debe cumplir en una educación de transformación social. En efecto establece Pérez Esclarin, el cambio educativo de la enseñanza comenzará cuando los docentes reflexionen y cuestionen la práctica educativa, es decir, cuando se convierten en la acción e investigadores de esa acción. Para asumir el protagonismo que les corresponde, los educadores deben transformar profundamente el rol que desempeñan. Ya no pueden percibirse como meros dadores de clases o como cuidadores de niños y de jóvenes mientras sus padres trabajan, sino como educadores socialmente comprometidos con el país, que convierten las aulas y centros educativos en lugares de trabajo, participación, formación y producción. Necesitamos educadores sólidamente formados, que entiendan que su misión primordial es estimular el aprendizaje y formación de sus alumnos, de todos sus alumnos; y que el fracaso de sus alumnos implica su fracaso.