Supongo que la condición de aristócrata no es algo muy sencillo de sobrellevar; uno tiene cientos de prejuicios formados
por el simple hecho de no ser uno mas dentro de la nación que le toco nacer, o al menos eso es lo que a un buen aristócrata le hacen creer, y de hecho lo educan para que pueda observar al mundo de una manera peculiar, cual es la de vislumbrar todo cuanto le rodea desde una atalaya; quizás esa sea la mayor virtud de Tocqueville, quien bajo al “estado llano”, para mejor empaparse y sentir la verdadera naturaleza de la cosas.
Tocqueville quien nació en el seno de una familia altamente aristocrática, supo reconocer los beneficios de la igualdad, y también sus perjuicios; cuando le toco viajar a los Estados Unidos acompañado Beaumont, juntos hicieron un análisis exhaustivo para el gobierno francés, de cómo funcionaba el sistema penitenciario en ese país, pero paralelamente ambos se dedicaron a estudiar la
democracia norteamericana.
A través de la comparación con la nación francesa y la británica, y de las entrevistas que realizara como viajero con todo americano que pudiera, Tocqueville fue desarrollando impresiones muy fuertes, positivas y negativas en su espíritu, que se plasmarían en una obra que ha trascendido el tiempo y el espacios, tanto en el ámbito de la política como de la sociología, exponiendo en ella, las circunstancias hacia las cuales hace propender a los hombres, la “igualdad de condiciones”.
La Democracia en América es una obra extensa que consta de dos partes; una claramente política que ve la democracia como sistema, y la otra con ribetes sociológicos, expone los efecto que la democracia genera en el hombre, como este se vuelve ambicioso sin tener grandes ambiciones, como su autoestima es verbal pero no real, y como siente a su nación de una forma tan particular; entre otras innumerables cosas.
Si acaso te interesa la sociedad norteamericana de las primeras décadas del siglo XIX, o quieres entender el pensamiento del autor, o simplemente deseas ampliar tu espectro cognoscitivo, no dejes de leerla.