Adquiere cada vez más peso en el gusto y las intenciones de viaje del turista internacional del presente Siglo la demanda
de un turismo activo que le permita disfrutar de una experiencia memorable, participar en situaciones que vivir con intensidad y poder contar, personas con quien compartir, conocer costumbres y participar en ellas y observar diversos sucesos y eventos, ampliando lo más posible las opciones de conocer, recrearse y disfrutar en el lapso de su visita a un destino turístico determinado con la mayor intensidad posible.
Ello tiene repercusión, entre otros aspectos, en el crecimiento de la demanda de ciertas formas de turismo, como el de circuito o recorrido, que ofrece atractivos en más de una región dentro de un mismo paquete turístico.
Cuba es la mayor de las Antillas y cuenta como ningún otro destino del Caribe Insular con las condiciones necesarias para desarrollar el turismo de circuito. Posee la mitad del territorio y la tercera parte de la población de esta zona. Sus características como país estrecho y alargado, ofrecen ventajas para quienes gustan de combinar varios intereses en un solo viaje turístico, ya que los principales sitios de interés natural e histórico y las manifestaciones, actividades y eventos están cerca de los visitantes. Su distribución a todo lo largo y ancho del país y la relativa cercanía entre ellos permite disfrutar de los más variados lugares, actividades y modalidades turísticas.
Cuba cuenta con 16 regiones turísticas, con atractivos peculiares en cada una de estas regiones, con facilidades generales y turísticas suficientes y con comunicaciones y accesos adecuados para que en un solo viaje, aquellos que visitan el país puedan disfrutar de variados atractivos en playas, ciudades, cultura, naturaleza y otros modalidades.
La población de cualquier parte de la Isla, portadora de una elevada cultura promedio, una historia, una idiosincrasia, el ritmo, la música y color del lugar por donde se descubrió el Nuevo Mundo, tiene un carácter sui géneris, es afable, hospitalaria, desenfadada y alegre, contando con una especial simpatía, forjada en la olla del ajiaco -al decir de Don Fernando Ortiz - que conformó el crisol de la identidad de los nacidos en este lugar del mundo.
Los logros alcanzados en el país en los últimos años, también constituyen bases que propician desarrollar un turismo de paz, de salud y seguridad: La estabilidad política y social, el alto grado de homogenización social y económica alcanzado, los niveles de educación y de salud existentes comparables sólo con los países desarrollados, los avances en la cultura y el deporte, constituyen entre otros, aspectos a destacar en este sentido.