VALENTIA INTELIGENTE
La teoría de un hombre primitivo aislado no corresponde a ninguna realidad. El hombre es un ser
social, y nunca, ni en los tiempos pre-históricos ha vivido o trabajado solo.
Hay un conocimiento y dominio colectivo del entorno, por medio de hombres estrechamente relacionados entre sí.
El cerebro del hombre actual sigue siendo escapista e irreflexivo y tiende a culpar a otros de sus propios errores o fallas. Todo esto, está muy bien ilustrado con el eterno papel de culpable de la mujer en la actual relación conyugal. La esposa del marido conductor del automóvil, por mecanismos no explicados, siempre tiene que asumir la culpabilidad de sus errores de manejo.
El cerebro todavía prefiere el discurso agresivo y vocinglero que toca la fibra pasional e instintiva y rechaza el tono menor del método científico que admite la total libertad de opiniones, y somete las hipótesis a un debate democrático, hasta alcanzar la verdad.
En la cultura de la sociedad moderna, existe un concepto bastante ambiguo sobre la VALENTIA y el coraje. Este mensaje universal dice que la VALENTIA es una virtud esencial que “hace hombres a los hombres” y que lo contrario es la COBARDIA, que convierte a los mismos hombres en seres despreciables.
Si se analiza razonadoramente este concepto se puede llegar a aceptar que hay una VALENTIA INTELIGENTE, que es capaz de enfrentarse internamente a las mismas creencias, a todos los condicionamientos culturales y a los miedos del hombre.
Y así mismo tenemos que aceptar la existencia de una VALENTIA LIMBICA, refleja o automática que nos invita a luchar contra nuestra propia personalidad, contra nuestra concepción de la vida y contra nuestra naturaleza profunda.
La VALENTIA INTELIGENTE, nos empuja con su reflexión NEO-CORTICAL (cerebro nuevo humanizador), hasta llegar a lo profundo de nuestra personalidad.
La VALENTIA LIMBICA automática (pasional), nos incita a hacer lo que los demás esperan de nosotros
La VALENTIA INTELIGENTE lleva a la libertad personal y colectiva.
La VALENTIA LIMBICA automática (pasional) conduce a la intolerancia y al enceguecimiento. Lleva a la violencia destructiva, es un estado de urguencia psíquica.
Este es el talón de Aquiles que hasta ahora ha perjudicado al hombre. Manipulando la VALENTIA LIMBICA, grupos de élite de hombres habilidosos que quieren obtener beneficios específicos para sí mismos o para sus dógmas,han logrado convencer a través de la historia, a miles de millones de gentes para que se entrematen en más de 14.500 guerras registradas en la crónica planetaria.
La parte reptiliana del cerebro encargada de la reacción inmediata, en milésimas de segundo, para sobrevivir de un ataque intempestivo, seguirá siendo necesaria para que el hombre no se extinga como especie, en la misma forma que el natural llamado de la sexualidad, pero cada día se vé más claro que hay que reforzar los mecanismos límbicos y neo-corticales razonadores y creativos, para implementar RESPUESTAS APRENDIDAS y grabadas también como automatismos inteligentes que no se opongan a la tendencia evolutiva del Universo.
El hombre ha sobrevivido a otras épocas de desastre y conmoción y justamente por los problemas entonces suscitados es que ha conseguido hacer los mejores progresos en la comprensión y el dominio de la sociedad.
El hombre es un ser creador y creable. El hombre se auto-modifica a si mismo y en aras de su propio beneficio.
El funcionamiento de las sociedades que ha organizado el ser humano, le esta´EXIGIENDO a él mismo, que piense cada vez mejor y que sea capaz de distinguir entre CREER, RAZONAR,TENER FE y SOPRENDERSE.
El egoismo y la agresividad, son dos elementos básicos e indispensables que permiten la adaptación a un entorno que hay que dominar de todas maneras. Siempre el cerebro humano requerirá un mínimo de egoismo y de agresividad para vivir, de lo que se trata, es de manejarlos en forma cada vez más inteligente para que a largo plazo no se vuelvan nuevos adversarios contra los cuales hay que combatir.
El niño al salir del útero materno, sin ningún conocimiento, es recibido por un útero cultural (la sociedad), que se encarga de transmitirle por intermedio del lenguaje y los hábitos, todo lo que vá a constituir su pensamiento, durante los tres primeros años de edad. La sociedad, o sea la relación con los otros, es otra madre encargada de ayudarle a construir y establecer el diálogo entre las neuronas que caracterizan el pensamiento.
Y es muy dificil superar y llegar a criticar a esa madre encargada de su formación porque tiene miles de rostros y se expresa en miles de formas atrayentes y sugestivas.Amor a la madre y amor a los que ocupan el suelo patrio. Así el hombre particular expresa y define también una cultura, una manera de ser de todo un grupo humano.
El proceso mental es una comunicación de moléculas, de palabras, hormonas y neuro-transmisores, que se realizan entre las neuronas por marejadas. Los datos experimentales demuestran que son los mecanismos fisico-químicos los que hablan, y lo hacen en milésimas de segundo.
En la misma forma el cerebro es capaz de acumular la mayor cantidad de memoria o sea de información.
Es de esperar que esa cantidad creciente de información que aporta cada cerebro humano, sea capaz de incentivar la VALENTIA INTELIGENTE para trasnsformar la sociedad total de los humanos, antes de que se impongan los mecanismos emocionales y pasionales que caracterizan la actual civilización que agota el oxígeno y el agua del planeta.