Si Lord Byron creó Don Juan como respuesta a la falta de héroes y sujetos heroicos, entonces lo que nos indica es que el tiempo de escribir sobre héroes como los que aparecían en los libros de Virgilio y Homero se ha acabado para siempre. Por que ahora podemos entender que, para empezar, esa clase de héroes nunca existió de verdad. Juan no se relaciona de ninguna manera con las figuras heroicas de la literatura antigua, el mayor logro de Don Juan es acostarse con la mujer de otro hombre. Y mientras que este logro, que no se puede relacionar en absoluto con ganar una gran batalla o robar el fuego de los dioses, es totalmente ajeno a las acciones de previos héroes, la diferencia es que Juan se escapa cuando lo pillan y, aparentemente, no hace ningún esfuerzo para volver y salvar a Julia del destino que le ha sido impuesto: el convento. Juan no expresa ninguna característica heroica y a lo mejor este el mensaje de Byron. Los héroes, en realidad, son aquellos que se elevan a las circunstancias que se les presentan. De hecho, son los que responden heroicamente a situaciones imprevistas. Pero en realidad muy pocos son los que responden heroicamente, la mayoría prefieren escaparse de las circunstancias. Y en un tiempo cuando el mejor poeta de la nación tomó la ruta mas fácil y se puso en contra de las creencias radicales de su juventud, puede que Byron nos este diciendo que sólo los hombres (o mujeres) realmente excepcionales acaban siendo heroicos. Y hay muy pocos de estos en cualquier era. Por eso a lo mejor ha llegado la hora de centrar la atención de la poesía en las personas que no son heroicas, si no que se parecen a la naturaleza real de la humanidad. Puede ser que Don Juan sea el primer antihéroe de la literatura, y a lo mejor esto es lo que Byron intentó crear cuando volvió a escribir de forma heroica sobre un personaje tan claramente no heroico.