Gioconda Belli logró narrar esta historia tantas veces contada, con una frescura y una
belleza excepcionales. Nos presenta a la primera pareja bíblica como un reflejo muy íntimo de las esencias masculina y femenina. Un Adán protector, inventivo, trabajador y muchas veces confundido ante las respuestas y, sobre todo las preguntas, de su inquieta compañera; una Eva inteligente, intuitiva, llena de preguntas existenciales y de reflexiones de gran sabiduría. Una pareja valiente resolviendo lo cotidiano en un mundo que tratan de descifrar a cada minuto.
La autora nicaragüense nos presenta un poema hecho
novela que describe los sentimientos encontrados de el primer hombre y la primera mujer ante el poder de la divinidad; su desconcierto ante el castigo que les impone; su manera de enfrentarse a descubrimientos, decisiones y dilemas morales para sobrevivir.
Es una obra impregnada de la experiencia humana de la vida, de su sentido de trascendencia, en la que es fácil verse reflejado y reconocer el don de la sabiduría que tenemos en lo profundo de nuestro ser, esperando a ser descubierto. Ganadora del Premio Biblioteca Breve 2008, esta novela de Giconda Belli se disfruta de principio a fin.