John Wilkins es un obispo británico del siglo XVII que quiere crear un lenguaje universal. Para ello divide el universo en
categorías y a cada categoría le asigna un monosílabo (ej: "de" significa "elemento", "deb" significa "fuego", "deba" significa "llama"). Pero a medida que crea nuevas categorías estas se van haciendo cada vez más arbitrarias. Conclusión de Borges: no sabemos qué cosa es el universo, ni siquiera sabemos si es una unidad. Todas las clasificaciones del universo son arbitrarias, y es inútil pensar que con un sistema de gruñidos y chillidos (el lenguaje humano) vamos a poder representar la complejidad del universo.