Días, meses y años
Este es un adelando de la increible historia de un hombre que fue perseguido, torturado y arrojado a un basural por los militares en la Republica Argentina. Aparentemente creian que etstaba muerto, pero no era asi. Los hombres que piadosamente lo rescataron, quizas arriesgando sus propias vidas contaron esta fabulosa historia. Devo reconocer que se torna un tanto fantastica y que ni siquiera yo creia que fuera cierta, pero me fueron entregadas otras pruevas que acabaron por convencerme totalmente y ademas se desperto en mi una conciencia dormida hasta entonces.
Todos los integrantes de esta historia aún permanecen desaparecidos "para el gobierno".
Los que me dieron este texto que presento en varias partes no quicieron darme sus identidades. Solo me pidieron que lo de a conocer porque "es presiso concientizar a la humanidad ahora y develar uno de los planes genocidas mas grandes que se llevaron a cabo en la historia de esta humanidad y que incluso sigue activo y que segun me revelaron nos llevara a la autodestruccion".
Estabamos Ricardo y Yo tomando unos vinos tambaleandonos de aquí para aya entonando un tipico tema desentonado al mejor ritmo que pueden ofrecer los borrachos. Era noche de festejo; una noche hermosa pero tristemente el cielo y la tierra nunca inspiraban lo mismo. Por un lado la pureza y la grandeza y por el otro la putrefaccion. La espesa niebla pestilente cubria la podredumbre de ese enorme basural a orillas del Rió de la Plata. Nosotros ya casi estabamos acostumbrados a soportar el olor nauseabundo que siempre emanaba en forma de espeso humo por las noches, y que para cualquier persona desacostumbrada sería insoportable y digno de náuceas. Viviamos escarbando entre la basura para encontrar entre los desperdicios que errojaban los camiones recolectores: botellas plasticas, cartones y metales entre otras cosas, gracias a esos desperdicios conseguiamos alimentar a nuestras familias. Asi era la vida que llevavamos, viviamos a merced de nuestra suerte en un boscoso predio de la Costanera Sur a la altura de Wilde, Buenos Aires.
Hace años que estos los camiones arrojan basura al rió, y donde antes había solo agua ahora hay kilómetros de tierra.
En esa oscura y solitaria noche celebrabamos el resultado del buen rebusque del día anterior, como dije antes con unos cuantos vinos y aunque todo transcurría con absoluta normalidad, el festejo iba a empañarse cuando un fuerte destello de luz proveniente del camino, llamo nuestra atención.
-¿Qué carajo es eso? -me preguntó Ricardo.
-¡Parece un camión!-le dije-¿Qué hace un camión por acá un Domingo?..
Solo se veían las fuertes luces por el oscuro camino. Nos escondimos a un lado del terraplén ya que no estaba permitido pulular por esa zona privada. Cuando el camión verde militar pasó por nuestro lado, Ricardo descubre que en la puerta del conductor había grabado un símbolo, un símbolo que nadie quería tener en frente en aquellos tiempos, y menos cuando uno se encontraba algo pasado de copas donde no se debe estar. El símbolo era PM.
-¡Nooo!-exclamó mi compañero en voz baja y cara de pánico, mientras me tomaba de la solapa de mi campera con fuerza para que no me mueva.
-¿Que pasa loco? ¡Para! ¡Me vas a ahorcar!-le dije.
- No te muevas. No respires.-me aconsejaba mientras seguia minuciosamente con su vista el lento recorrido del camión.
-Deja de apretarme...-le reitere casi con mi ultimo aliento- me setas ahogando!
Cuando aflojó su mano dí un largo suspiro. Y susurrando le pregunte:...¿porque hiciste eso enfermo de m...?... ¿me queres matar?...
¡Claro!.. yo re ignorante no sabía que en realidad me estaba salvando la vida.
-¿Sabes que significan esas siglas?...-me preguntó.
-¡No!-respondi.- ¿Qué significan?...
-¡Burro!... Signif
Más resúmenes sobre Maldita inteligenCIA