FLIEDER, Laurent: “EL INVENTOR DE LA
MÁQUINA PRODIGIOSA”- Editoriales Ateneo, Buenos Aires, 2007. ISBN 978-950-02-3097-
Los acontecimientos que se narran en este libro tienen lugar durante la primera mitad del siglo XVIII, cuando los inventos y los artificios de la mecánica tenían fascinados a cortesanos y burgueses de toda Europa. En esos tiempos las maravillas que se exhibían en el palacio de Versalles - y particularmente las fuentes del inmenso parque que se ponían en misteriosamente en movimiento a medida que el monarca iba avanzando por sus senderos- intentaban imitarse con el mismo afán que los modales y los lujos de esa corte.
El título original en francés de esta divertida aventura es “Le machiniste” (El maquinista) que, según la Enciclopedia o Diccionario razonado de las ciencias, artes y oficios “…es el hombre que, por medio del estudio de la mecánica, inventa máquinas que multiplican la fuerza, para mover decorados de teatro, mecanismos de relojería, de hidráulica y para otras aplicaciones”.
El protagonista de la novela es Elías Bressler, precisamente uno de esos afanosos inventores, un ingeniero que trabaja a las órdenes del landgrave de Hesse. Los hechos han sido registrados por un supuesto testigo, desde su punto de vista algo ingenuo. Éste era un joven de modesta procedencia, a quien la fortuna lo llevó a trabajar como servidor de un anciano sabio. Se trata nada menos que de Gottfried Wilheim Leibniz (1646 -1716) el autor que disputa con Newton la formulación de la Teoría infinitesimal. Ambos- el pequeño lacayo y el sabio- se habían conocido en el Palacio Belvedere, residencia del Duque de Saboya en Viena, donde servía el más joven y adonde llega el maestro como visitante. Pero cuando el maestro debe partir a requerimientos del heredero de Ana de Inglaterra- Jorge de Hannover para servirlo como consejero, llevó al muchacho como acompañante y asistente.
Por ese entonces una feroz epidemia asolaba a la ciudad imperial. Por lo tanto esa partida significaba la ocasión de escapar a un futuro incierto. Desde ese momento se iniciará para ambos una estrecha relación y una serie de aventuras extraordinarias. Nunca llegarán al destino previsto. Se detendrán en Alemania, más precisamente en Cassel donde el prestigio del sabio atraía la atención de los habitantes más poderosos del lugar.
Gracias a esta circunstancia fueron invitados por el Landgrave para visitar su palacio y asistir a la presentación de las obras que se estaban iniciando del mausoleo de la Landgrevina. A pesar de que el fallecimiento de ésta se había producido hacía diez años, el desconsuelo no abandonaba a su esposo.
La amistad de Leibnitz con Su Alteza, el Landgrave Kart von Hesse, que en ese momento se iniciaba perduraría en el tiempo, ya que éste le ofreció al maestro su nuevo palacio de verano donde “podría gozar de la mayor tranquilidad y visitar el laboratorio y el gabinete de curiosidades” que el príncipe había mandado construir.
Será en este entorno palaciego donde nuevos personajes se incorporarán a la historia: Guarnieri, el arquitecto italiano encargado de las obras del parque y el mausoleo, así como el mismo Elías Bressler, encargado de construir máquinas y herramientas para la construcción que no dejaba de perfeccionar. No faltarán tampoco interesantes personajes femeninos ante los que el narrador y testigo de los acontecimientos- nuestro ya conocido joven – sucumbirá enamorado. Se trata de dos personalidades totalmente opuestas: Lisa, la mujer del arquitecto, inteligente, seductora y sensual, y la dulce y joven hija de Bressler, Dorotea.
Pero la verdadera intriga que nos mantendrá expectantes hasta el final gira en torno a la “máquina prodigiosa” construida por Bressler que encierra el secreto de la posibilidad del movimiento perpetuo y de la perpetua generación de energía. Ese utópico artefacto que el ingeniero había logrado construir, hubiera significado para las obras que se estaban ejecutando de una utilidad inapreciable. De haber sido posible esa ficción la historia de la técnica y de la misma humanidad hubieran cambiado notablemente. Pero la magnitud del invento generó tal cantidad de prejuicios, mezquindades y ambiciones que impidieron el éxito definitivo del proyecto. En torno a ese misterio se tejieron una serie de circunstancias que dieron lugar a robos extraordinarios, muertes y una singular catástrofe. Sólo al final el ingenuo narrador encontrará la clave del secreto y nos la dará a conocer.
El autor de este libro es un laureado literato francés, profesor de literatura en la Universidad de París 7- Denis Diderot. En el año 2002 obtuvo el premio Guide por su novela “Alter Ego” y ha publicado ensayos sobre poesía y novela contemporánea.
Más sinopsis sobre El inventor de la máquina prodigiosa