Sin nombre, espera solo que la vida le cuente, partiendo del hecho puntual de una fotografía y a través de Markovic ver frente a si, en el mural de la batalla que pinta todas las cosas importantes de la vida, y sobre ellas su desenlace.
No podemos intuir, ni aunque la sinergia nos acompañe, que le ocurre realmente al personaje en aquel torreón mediterráneo, símbolo de orgullo, de ir con la cabeza muy alta, aparte de los apuntes de su experiencia personal, me refiero al autor, simplemente lo que queda de un guión introspectivo con un diálogo carcomido por los tópicos de los dos personajes, Faulques anida en el pasado frente a una instantánea que detiene el tiempo vital de su compañera muerta.
Se describen escenas típicas de pinceles, brochazos, contemplaciones de paisaje, miedos, subidas y bajas, terror a la muerte, pero de un modo banal, que casi beatifica a la víctima de un error no explicado, al ocultarlo entre peregrinaciones posterior, y cuando le atrapa para llenar el vació de su vida, en espera de la muerte se ilusiona con la fama que le precede, y se justifica en un exilio incluido en las guías turísticas.
Parece que el cuadro estuviera buscando acercarle a la locura de las famosas escenas de la pintura dieciochesca, o fuese una apología de Vela Zaneti hacía "la armonía vencerá". Se preocupa por las grietas, que vienen del paso del tiempo en cualquier construcción se personal o material, y el contacto con el mundanal ruido, se limita a una cierta fobia social, mal descrita.
Faulques, Markovic, el espacio y el tiempo, el final del cuadro de la vida y una fotografía, bueno o dos enredan el tiempo que los lectores podrían dedicar a realizar un ensayo culinario. En ambos casos, el cocinero principiante y el relator llevan el mismo caos en un espacio que intenta reflejar una parte del caótico siglo XX. Necesitan un ayudante de cocina para limpiar el espacio utilizado.
Es correcta. Tiene gran cantidad de altibajos coloquiales que te hace perder interés en el tema, pero que se reanuda con cierto equilibrio. Parece que ya hemos leído algo parecido, o lo hemos visto en el cine, pues está escrito tal que un guión de cine, faltan pocas acotaciones para que el director y el escenográfo lo pongo delante de la cámara. Está llena de tópicos.
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