Antonio está preso en la Penitenciaría del Litoral, le esperan diez y seis años de cárcel y posiblemente la muerte, pero su mente está libre y recuerda todo lo que vivió en su juventud y adolescencia. Al igual que si se tratara de la lectura de HERODOTO, Antonio deja un testimonio, lleno de poesía, aventura y sexo con amor, como en el caso del texto Carlita Love.
También hay un poema de la poeta guayaquileña Gabriela Espumer, titulado: TRANSEXUALIDAD, que es un verdadero grito de amor anal hacia la libertad de pesamiento y de acción.
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