Se ha cometido un asesinato y la persona acusada es una hermosa e increible atriz, Jane Wilkinson, la esposa de la víctima.
El caso parece resuelto - una mujer presentada así misma como la señora Edgware fue vista entrando en el estudio de Lord Edgware, justo antes se le encontró muerto. Pero ella conoce la verdad, así que de nuevo vuelve a Hercules Poirot - un afamado detective - y le pide que le ayude esta vez aunque no ha deshacerse de su marido como hizo anteriormente, sino en aclarar los cargos.
Poirot, pista por pista, averigua los detalles del crimen y asegura que Jane es inocente, todavía sin saber quién es el
asesino...Refuta cada una de sus teoríasde quién puede ser el asesino, entonces se da cuenta de lo obvio.
Lo más probable es que el asesino sea una mujer, una actriz, una señora con una voz ronca, embriagadora y baja, una persona con un fuerte motivo para eliminar a Lord Edgware de este mundo, una mujer que una vez vino a el -a uno de los mejores detectives de todos los tiempos - con una urgente necesidad de deshacerse de su marido. El nombre de esta mujer es Jane...y hay una sóla Jane que quiere divorciarse de Lord Edgware para casarse con el Duque de Merton, siendo más rico que su actual marido. Conociendo su estupidez, egoismo y amor por el dinero, se sabe todo, Hercules Poirot está seguro de una cosa Jane Wilkinson es culpable. Con trece para cenar Agatha Christie - una dama del Imperio Británico- nos muestra cual es el
misterio real y cómo deberíamos mirar dentro de el mejor.
Aunque no es un libro largo, se mantendrá durante mucho tiempo en la mente de los lectores. Te da no solo acción y misterio, también te hace utilizar tus células grises y jugar a los detectives, como seguro intentas resolver el caso y ser más listo que el asesino.