En el 2008, hace 1300 años que se comenzó la
construcción del
Santuario en el Monte
San Michel. La construcción duró mil
años.
Dicen que el
Arcángel San Miguel se apareció en este islote y pidió construir este
santuario, en el que se da el” juego” de
mareas más grande de todo el planeta.
A lo largo de las historia las mareas han sido las aliadas de los moradores de
esta construcción, haciéndola inexpugnable para los ejércitos atacantes. En el
siglo XVI, en la Guerra de los cien años ciento diez caballeros del Monte de
San Michel y las mareas, se enfrentan a 20.000 soldados del ejercito inglés,
las defensas de los ingleses y el ejercito quedaron desmantelados.
Los hombres de la
edad media veían como una representación de la Jerusalén celeste sobre la
tierra. Lo que ve el viajero cuando va llegando al monte es un enorme conjunto
de construcciones de granito con forma piramidal que conmueve por la armonía
que desprende. Algunos la denominan la pirámide de Occidente. Es como si
hubiéramos entrado en una aldea de la Edad Media en la que el tiempo decidió
quedarse a reposar. Lo que uno siente cuando traspasa el arco es que se
encuentra en un lugar que reconforta, no sé porqué pero uno se siente
especialmente bien allí.
Esta historia
comenzó en el año 708. En este año Aubert, obispo de Abranches mandó construir
un santuario en honor del Arcángel en el monte Tombe. El lugar se convirtió en
un punto de peregrinación en poco tiempo. San Miguel era jefe de la milicia
celeste y tiene un importante papel en la época medieval. En el libro del
Apocalipsis aparece en combate con un dragón que simboliza al demonio, esto
para el creyente medieval que vive en el temor del más allá y el hecho o
leyenda, según el punto de vista, de que San Miguel es quien conduce a los
muertos y examina las almas el día del juicio final le convierte en un
personaje clave en las creencias de los habitantes de la edad media. Ya en el
siglo IV el culto a San Miguel estaba ampliamente extendido en Oriente, pero a
Occidente no llegó hasta el final del siglo V, con la construcción de un
Santuario, en el Monte Gargano en Italia, en el año 492.
Por el año mil los santuarios dedicados al Santo se
construyeron por toda Europa, la mayoría de ellos, en los alto de las colinas.
En la iconografía
cristiana, San Miguel está representado la mayoría de las veces con una espada
y una balanza.
La tradición y
culto popular han hecho de San Miguel el patrón de los caballeros y de todos
los gremios de oficios relacionados con las armas y las balanzas.
Este conjunto de
edificios ha tenido diferentes usos a lo largo de la historia: desde morada de
los benedictinos que llegaron a la abadía en el siglo X, tiempo en el que abajo
se iba formando un pueblo que en el s.XIV llegó hasta el mismo pie de la gran
peña. Más tarde fue fortaleza inexpugnable durante la Guerra de los Cien Años,
lo que le convirtió en símbolo de la identidad nacional francesa. Durante la
revolución fue usada como prisión hasta 1863.
En el conjunto construido están representados diversos
estilos: fachadas clásicas, aguja neogótica en el campanario, románico, gótico
flamígero y otros que dan un resultado de un conjunto imponente