El libro en mención está integrado por varios ensayos en los cuales se profundiza, desde diversas experiencias, la tesis de que el educador no debe solamente enseñar contenidos, sino también estrategias de aprendizaje. Se pasa por la discusión de si éstas han de enseñarse separadamente o en el proceso de adquisición de contenidos. Si bien no se descarta la primera opción en casos sobre todo de niños con dificultades para el aprendizaje, lo mejor, se afirma, es integrarla al trabajo diario de las diferentes áreas. Los maestros que trabajan estratégicamente tienen que preparar el aprendizaje. Es decir, prever los temas y conceptos a desarrollar en la clase, pero también las estrategias necesarias para que sus estudiantes resuelvan problemas y adquieran los conceptos tratados. El libro nos presenta también ejemplos concretos de enseñanza estratégica y, al final, se concentra en ejemplos de varias áreas: Ciencias, Sociales y Literatura. La enseñanza estratégica es fundamental para todo tipo de estudiantes, no sólo para los aventajados como algunos podrían creer.