La novela cuenta transversalmente la historia de ciertos habitantes de la isla de Clipperton, un lugar de nadie y de todos, lejos
del mundo, donde en los inicios del siglo XX, diferentes personajes llegan
con los baúles repletos de
promesas y cargos honoríficos.
La investigadora de esta novela histórica, va combinando los recuerdos de los sobrevivientes de aquella convivencia, con los tramos de vida que compartieron los robinsones en un edén, ajeno a la historia de sus coetáneos en el continente, y donde los cambios políticos llegan tan tarde, como
noticias, que desdibujan la realidad que ellos viven, mirando en su espejo las posibilidades que aquellos cambios lejanos puedan variar su desarrollo social o político.
Ramón Arnau y Alicia, el oficia joven y ella su mujer, desembarcan recién casados en este paraíso llenos de ilusión para
vivir y poblar con sus tres
hijos una utopía que a él le alejará de un oscuro y abigarrado realismo en su tierra mexicana, y a ella vivir una " pasión gozosa".
Con ellos Tirsa y Cardona, otros habitantes, la niñera Dorita y el gringo Schultz, por cierto, un personaje lleno de coraje y lealtad, mantienen una convivencia ordenadas y libres, que entre la llegada de noticias desfasadas, y provisiones acelera la organización social y las pasiones. Las promesas, las fidelidades, la justicia se presenta exacta, como el derecho natural
Cierto no hablar del nudo o desenlace, que dan origen a esta historia pues velaría la verdad de la autora para atraer al lector, pero he de diferenciar entre reseña literaria de editorial, y un informe de lectura para un editor.
Pero ciertamente la dasaparición trágica de Arnaud y Cardona, deja como en la vida misma, desasidos en la utopía a todo su entorno, que deliran hasta
volver a encontrar su norte, que es su regreso.
Tramas de supervivencia, amor, hijos, reuniones sociales que estabilizan el status, de las familias principales, promesas, y fidelidades, locuras y masoquismos, ciertos machismos enfundados en alienaciones. Observaciones un tanto darvinianas. Luchas, matriarcados, peleas, decepciones y un resuelto pensamiento que mantiene viva la esperanza de volver y de soñar con lo que dejaron atrás, primero en el continente y luego al volver a él, lo que tuvieron en Clipperton.
Radiantes cerebros, pulcritudes, educación y libertad, análisis político, economías y angustias, la deriva se contiene entre sueños y visiones.
Excelente distribución de los capítulos que añaden a la novela un trepidante ritmo narrativo.
Importante aportación bibliográfica.
Publicado el: abril 02, 2008
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