El
nacionalsocialismo es un sistema político de corte nacionalista y totalitario, con una permanente búsqueda megalómana
de convertir al país en un imperio y la rendición de todos los demás países a la gloria y al poder del
nacionalsocialismo o nazismo. La ideología se basa en la del partido nazi alemán, en nombre del cual, Hitler asumió el poder absoluto de Alemania. Los orígenes sociopolíticos de esta tendencia se encuentran en una aristocracia de tradición autoritaria y militarista, al engrandecimiento excesivo del nacionalismo alemán (que consideraba al pueblo germano por encima del resto de las razas) y a la industrialización de Alemania, cercada en su avance por el colonialismo británico y francés.La depresión del 29 y el desempleo que conllevó, además de la reacción de los estratos medios de la sociedad alemana, la burguesía y el ejercito al auge de los partidos de izquierda fueron la causa de la subida al poder de los nazis. Desesperados por la situación económica y humillados por el papel al que Alemania había quedado reducida tras la I Guerra Mundial, muchos alemanes abrazaron la nueva ideología. A todos cuantos querían escucharles, los nazis señalaban como la causa de sus males a las débiles instituciones democráticas, a la prosperidad de la población judía y al tratado de Versalles, que reducía a Alemania económica y militarmente.El nacionalsocialismo alemán se sustentó en algunos mitos decimonónicos, como el de la razón suprema del estado, que fue puesto por encima de cualquier derecho personal. Las obras claves de esta ideología fueron Der Mythus des 20. Jahrhundertd (El Mito del Siglo XX) de Rosenberg y Mein Kampf (Mi Lucha) de Hitler. En estas obras se argüía que era deber del estado hacerse cargo absoluto de las manifestaciones sociales, educativas, económicas, religiosas y personales del
individuo e insistían en la participación activa del pueblo en la vida política. Según ellas, la raza aria era la suprema manifestación del estado alemán, destinado a regir los destinos del mundo. Al frente de todo ello, como conservado de la integridad del estado, se encontraba el führer, cuya clarividencia, casi sobrenatural, conduciría al pueblo alemán a las más altas glorias.El nazismo alemán disolvió todos los partidos salvo el nazi y las organizaciones sindicales fueron sustituidas por un solo sindicato estatal. La Gestapo, o policía secreta, se encargaba de vigilar o reprimir despiadadamente cualquier oposición al régimen.Estas ideas, sin embargo, no murieron con el fin de la Alemania nazi y actualmente algunos descerebrados continúan ensalzando estas doctrinas como borreguillos de los líderes. Aunque el régimen alemán nazi es un régimen fascista, describimos aquí las características del régimen de Mussolini. Como el nacionalsocialismo alemán, el fascismo italiano fue consecuencia de la I Guerra Mundial. Se caracteriza el fascismo por una casi patológica oposición al comunismo y a los movimientos de izquierda, aunque su fundamentación ideológica es realmente débil.Duverger le atribuye las siguientes características:. El fascismo se presenta como una doctrina política que opone al racionalismo y abstracción dominantes en el siglo XIX, con una consideración especial hacia los factores naturales del hombre;el fascismo parte de la desigualdad entre los hombres: las minorías llamadas a mandar y el resto sometido a la obediencia. En virtud de su carácter totalitario y comunitario, el estado abarca toda la vida social, por lo que deben someterse a él todas las libertades políticas y derechos del individuo. La idea quedó sintetizada en la frase de Mussolini: “Todo dentro del Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.” Su carácter violento, agresivo y revolucionario exalta la acción directa contra los enemigos interiores y exteriores del estado y eleva la guerra a instrumento normal de la acción política. El fascismo es un régimen personal. Toda la autoridad y poderes del sistema quedan concentradas en la persona del jefe, del dictador, cuya decisión prima sobre todos los demás órganos, que quedan reducidos a la función asesora y subordinada al jefe. . El fascismo es un régimen plesbicitario. Las apelaciones al pueblo mediante plebiscito (Consulta que los poderes públicos someten al voto popular directo para que apruebe o rechace una determinada propuesta sobre soberanía, ciudadanía, poderes excepcionales, etc.) han sido frecuentes en el régimen alemán e italiano. Pero eso no esconde un sistema democrático. Las votaciones o plebiscitos de Italia, por ejemplo, eran las elecciones con candidaturas únicas de miembros del partido.El fascismo se manifiesta antiliberal y al mismo tiempo antimarxista. Ataca al liberalismo porque lo considera un régimen artificial, juguete de unas oligarquías bajo el que se esconde la verdadera esencia del sistema. El fascismo trata de crear un individuo aborregado, que no piense por si mismo y que sea capaz de obedecer y dejarse la piel por su jefe y su patria si se le ordena. Los fascistas son animales de manada en tanto que requieren la presencia y el mandamiento de un líder. Totalmente ajeno a la razón, esta ideología no ha muerto, si no que ha logrado sobrevivir y mucha gente la respeta y sigue hoy día, esperando que llegue su duce, führer o caudillo y que les diga que malo es el comunismo, la anarquía, que malos son los burgueses (que son curiosamente los estratos mas favorecidos por él) y como tienen que actuar. Como régimen destructor de la voluntad, libertad y derechos del individuo debe ser aniquilado.