Eva comenzó entonces la selección de mujeres líderes con el objetivo de formar la rama
femenina del Partido Justicialista.
Las eligió por su capacidad de trabajo y de entrega, más que por sus antecedentes profesionales y así, con el impulso de las "chicas", se organizó la rama
femenina.En los comicios nacionales de 1951, votó el noventa por ciento del padrón femenino.. En el Congreso de 1952 hubo un veinticinco por ciento de representación femenina, la más alta en la historia del siglo. Una de éstas, Alicia Moreau de Justo, la infatigable viuda del fundador del Partido Socialista, ni siquiera pudo acudir a los comicios: había orden de detención contra ella". En 1951 se trataba de saber quién acompañaría a Perón en la fórmula del justicialismo. El coronel Mercante había caído en desgracia poco antes; Quijano estaba viejo y enfermo; en medio de la incertidumbre, la CGT propuso a Eva para la vicepresidencia, es decir, la fórmula Perón-Perón. La compañera Evita dialogó en la plaza del Obelisco con las delegaciones de trabajadores que reclamaban su incorporación a la fórmula. Muy emocionada, postergó su decisión y finalmente, días más tarde, renunció. No había obtenido el indispensable aval de Perón. Las interpretaciones difieren en cuanto a las causas del "renunciamiento". Perón probó el ambiente y se dio cuenta de que el nombre de Eva provocaba un reacción adversa en los militares, dicen unos. Félix Luna supone que el proyecto abortado le sirvió al presidente para ganar tiempo y congelar la lucha interna por la vicepresidencia cuya postulación finalmente quedó para Quijano, quien al poco tiempo falleció. Evita se encontraba enferma de cáncer desde comienzos de 1950. No se había atendido a tiempo, desechando el consejo de los médicos. Cuando se operó ya era tarde. Murió el 26 de julio de 1952, luego de una larga agonía y de apariciones públicas y discursos que le demandaron un esfuerzo tremendo. Su fallecimiento generó un duelo nacional. Días y días de desfile incesante ante sus restos que serían embalsamados para permitir la perpetuación del culto de "Santa Evita", la "Abanderada de los
humildes", la Jefa espiritual de la Nación". Sus restos fueron guardados en el edificio de la CGT a la espera del gran monumento público donde serían expuestos para siempre. La Revolución Libertadora hizo desaparecer el cadáver, lo cual contribuyó a aumentar la fuerza del mito.