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La vida como un comentario de otra cosa que no alcanzamos y que esta ahí al alcance del salto que
no damos"; seria esta quizás la frase que resuma el libro, o quizás para ser mas justos y específicos, el
capitulo 104, con esta y otras líneas, las que de una u otra forma contengan todos los
interrogantes y desatinos que consumen a los personajes de esta obra.
Expuesta con un aire
extremadamente nostálgico, Rayuela dispara en el lector la fascinación por una ciudad totalmente ajena a los
catálogos de turismo, y de la
frivolidad con la que la gente ignorante suele ver a
Paris; esta es una ciudad que
interactúa por medio de sus personajes con
Buenos aires, con
Montevideo, esta es un Paris de latinos de asiáticos, interracial, cosmopolita por naturaleza que sufre hondamente su realidad, donde cuesta separa la paja del trigo solo bajo las luces de neón, y donde es obvio que el aceite no se mezcla con el agua.
RAYUELA es una novela
claramente filosófica existencialista, que indaga sobre todos los cuestionamientos que cualquier hombre se hace en algún momento de su vida, y a los cuales responde a veces de forma pueril, ridícula o ingenua; otras sumamente lógicas, profundas, y donde las mas de las veces, las conclusiones son triste. Por momentos la novela sabe a vació, pero la complejidad de la personalidad de los personajes, genera un
efecto psicológico agradable en el lector.
Esta novela es indudablemente un
imprescindible de la literatura del siglo XX, y solo Dios sabe y quizás, tal vez, también algún miembro de la
Academia de Estocolmo, porque no le dieron el
Nóbel a Cortazar. La trama de la novela es
infinita, y es posible releerla siempre, yo encontré en ella una que me gusta, y que me ha generado una pregunta, ¿en donde estará Sofía?... seguramente tu encontraras la tuya, y nunca dejaras de leer este libro;
“paf se acabó”.