Ricardo Reis, médico de profesión, regresa a Lisboa tras dieciséis años de ausencia. Se ha enterado de la
muerte de Fernando
Pessoa. Se instala en el hotel Bragança durante aproximadamente tres meses y allí concoce a Lidia, una camarera con la que sostendrá una relación íntima. En el mismo lugar se encuentra Marcenda, una aristócrata que llega, junto con su padre, mensualmente a Lisboa para seguir un tratamiento médico debido a que su brazo izquierdo se encuentra paralizado. Entre estas dos mujeres se mueve Ricardo Reis. Allí se reflejan los conflictos con sus Yos. Lo que hace Saramago es convertir en personaje a uno de los heterónimos que utilizó Fernado Pessoa. En la novela, los dos poetas se reúnen periódicamente. Pessoa tiene nueve meses más para abandonar totalmente la
vida. De vez en cuando aparece por el hotel o en el apartamento que posteriormente alquila Ricardo. Este nunca comprenderá con plenitud el amor que siente Lidia por él. La camarera es una muchacha con un espíritu elevado. Marcenda, ya sin fe en la recuperación de su brazo, no vuelve a Lisboa. Sólo le quedará de recuerdo un beso. La tragedia española se va tomado el texto y al final presenciamos la caída del gobierno republicano y el ascenso de Franco, así como la plenitud de la dictadura de Salazar en Portugal. Marcenda, quien está embarazada de Ricardo, decide abortar. Se da cuenta que el suyo es un amor absurdo. Al final, Ricardo se cansa del “espectáculo del mundo” y decide partir con Fernando; romper con la vida, adentrarse al país de la
muerte.