Isabel Allende. El
reino del Dragón de
Oro En esta fabulosa aventura volvemos a encontrarnos con los personajes ya conocidos de Alexander Cold, su abuela Kate, reportera del International Geographic y la amiga brasileña de ambos, Nadia Santos. La
anciana reportera esta vez pretende dirigirse a un pequeño y exótico Estado del Himalaya y se le unen en esta empresa su equipo habitual, además de su nieto y Nadia Santos. Mientras ellos planean dicho viaje, en otra parte del planeta dos personas se están poniendo de acuerdo para adueñarse de la mayor riqueza de ese pequeño país del Himalaya: el Dragón de Oro, muy valioso no sólo por ser de oro macizo incrustado en piedras preciosas, sino porque es capaz de predecir el futuro. Estas dos personas se hacen llamar el Coleccionista y el Especialista, respectivamente. El Especialista es la persona capaza de conseguir cualquier cosa que se le pida a cambio de dinero; y el Coleccionista paga enormes sumas de dinero por el objeto que se le antoja para su colección. Durante su viaje, nuestros protagonistas se encontrarán con otros personajes que también se dirigen hacia allá y que están estrechamente involucrados en los planes del Especialista. Entre ellos destaca una atractiva mujer del tipo europeo, Judit Kinski, que le cuenta a la anciana reportera que va
Al reino del Himalaya a petición de su Rey, interesado en el cultivo de tulipanes, en lo cual ella es experta. A partir de su llegada al reino del Dragón de Oro, nuestros amigos se ven envueltos en una serie de peripecias que alcanzan su clímax cuando la
estatua del Dragón de Oro es robada, y el Rey, que sin saberlo, es quien ha conducido a los malhechores hasta el sagrado recinto donde se encontraba la estatua del dragón, resulta mortalmente herido .El robo es efectuado por un grupo de los temibles guerreros azules de la Secta del Escorpión, comandados por el hombre fuerte del Especialista. Pocos instantes después de que ocurra la tragedia queda revelado que quien ha estado todo el tiempo dirigiendo personalmente los acontecimientos es el propio Especialista, que resulta ser ni más ni menos que la enigmática Judit Kinski, de quien incluso el
Rey se había enamorado. Debido a que su padre se encuentra al borde la muerte, regresa junto al Rey el príncipe heredero, el cual durante años ha permanecido alejado del reino dedicado junto a su maestro y guía espiritual, el lama Tensing, a los estudios del budismo y a entrenarse en una serie de artes que le serán de utilidad el día que suceda en el trono a su padre. . El Rey antes de morir logra comunicar a su hijo el gran secreto del dragón de oro y la forma en que puede consultar este oráculo. Así resulta que la estatua robada no es en sí el codiciado Dragón de Oro, si no lo es en realidad la base donde descansaba dicha estatua. De todos modos el Coleccionista nunca llega a obtener la estatua, ya que el helicóptero donde era trasladada se estrella y explota en el aire. Victoriosos de todas las batallas libradas en el diminuto país del Himalaya, la anciana Kate Cold fragua un plan para engañar al Coleccionista haciéndole llegar una falsa estatua. Finalmente todos se despiden del joven príncipe y prometen algún día volver.
Más sinopsis sobre El reino del Dragón de Oro