Imprescindible para aquellos que les gusta introducirse en mundos casi fantasmales y salir diferentes de ellos. Me explico
(y como bien remarca Antonio Muñoz Molina en el prólogo a esta
antología): nadie sale indemne de Onetti. Uno madura, se siente acompañado, o solo, comprender el entorno con otra mirada (por lo general, desperanzadora). Este volumen es una buena (e inmejorable) muestra de esto: desde su primer relato hasta inéditos, Onetti va tejiendo, palabra a palabra, una perplejidad pesimista que deslumbra y envuelve. En realidad, falta un cuento ( 9 de julio) pero ya con la presencia de Bienvenido, Bob (uno de los cinco mejores
cuentos de toda la literatura latinoamericana), Tan tiste como ella o La novia robada , y el resto que pueden ser regulares, buenos o excelentes, es suficiente como para no salir defraudado y (también como afirma una de las solapas de la edición) querer aun más a Onetti.