Leonardo Padura Fuentes. La neblina del ayer
En esta novela reaparece el peculiar investigador policial Mario Conde,
protagonista de las anteriores cuatro novelas policíacas del autor. Mario Conde ya está jubilado hace casi quince años, y en la década de los 90, años del difícil período especial en Cuba, época en la que todo escaseaba, incluso los libros, se dedica al oficio de comprar y vender libros viejos, negocio, bastante próspero en ese momento. Mediante su nueva actividad, Conde tiene la oportunidad de ponerse en contacto con numerosos vendedores de libros que ofertan verdaderas joyas de la literatura
cubana y universal por precios módicos, muchos no saben ni el valor real de los libros que están vendiendo. El autor mediante esta trama denuncia el saqueo virtual de la bibliografía cubana que tuvo lugar en esos años, durante los cuales libros de incalculable valor fueron a parar incluso al extranjero .Precisamente su olfato de buen comprador de libros de uso lleva a Conde a una vetusta mansión del barrio residencial de El Vedado, donde
encuentra una fabulosa biblioteca en venta que no ha sido tocada casi en cincuenta años. En uno de los libros encuentra un recorte de periódico de la década de los 50 en el que se hace alusión a una famosa cantante de boleros desaparecida sin dejar huellas, precisamente en el auge de su carrera. Este recorte de periódico lleva al ex policía a una profunda investigación, como resultado de la cual descubre un crimen que se ha cometido y los implicados en él. Desde las primeras páginas y casi hasta el final de la novela aparecen unas misteriosas cartas que nadie sabe quien las escribe ni quien es el destinatario y que mucho tienen que ver con la historia que Conde saca a flote y con el crimen a que se ha hecho alusión. Sin dudas, con esta novela Leonardo Padura Fuentes se consagra como excelente escritor policíaco.