Antes de comenzar a narrar la serie de infortunados hechos que determinaron mi internación en ésta clínica de salud mental,
es necesario que haga una aclaración.Yo no estoy loco, y para demostrarlo les puedo dar infinidad de pruebas, la primera, que clase de loco podría hablar con tanta
coherencia?,no muchos, salvo,claro está que se trate de un loco profesional, y yo no lo soy.Además todas las mañanas leo rigurosamente el periódico y se muy bien lo que pasa en el mundo,y los mas importante, como soy un tipo muy listo,el azar puso a mi disposición un ejercicio para mantener mi mente agil, yo no lo desaproveché. La semana pasada,cuando el efecto de los calmantes comenzaban a ceder, vi por el rabillo del ojo a una hormiga que se dirijia detrás del armario, la seguí con curiosidad y para mi sorpresa, un enorme desfile de hormigas asomaba por un diminuto hueco en la pared,y se encaminaba a una de las ventanas.Ayer conté trescientas quince y hoy por el momento van 202.
Hecha la aclaración paso a contar mi desgracia,antes de venir aca yo llevaba una vida normal, tranquila, una esposa,tres niños, un perro y los peces tropicales.
Trabajaba en el
departamento de policia de Kilmarnock, ése año(1989),por antiguedad me correspondian treinta dias de vacaciones, pero mi jefe, el sargento Perkins,también conocido como "El perro", insistió en que yo debia cancelar todo y dedicarme de lleno a investigar una serie de crimenes sucedidos en una hostería ubicada en las afueras de la ciudad,la misma había sido reconstruida de los restos de un viejo castillo medieval.
Peleas con mi mujer de por medio,acepté realizar el trabajo,y ese fué el comienzo del desastre.
En el lugar habían sido asesinados a puñaladas dos estudiantes holandeses y una mujer de Nueva York, las caracteristicas eran identicas.Todo aquel verano estudié detenidamente el caso y llegue a una extravagante conclusion,de la que no quiero entrar en detalle para no abrumarlos con terminología técnica.La conclusión fué que el asesino no podía ser otro que el mismisimo George Perkins, si "El Perro" era el asesino.
Presenté las pruebas a la central de policia , dijeron que las pruebas no eran contundentes y que la impecable carrera de Perkins no podía verse empañada por los delirios de un mitómano.
El mismo sargento ordenó se me realizaran pericias psiquiatricas, y lo mas triste es que la orden de internación la firmó mi propia mujer.
con el tiempo me enteré que mi mujer y Perkins huyeron a sudamerica,dejando a mis hijos al cuidado de la asistencia social.También sé que allí pusieron un restaurant
Ayer me enviaron una tarjeta postal desde Rio De Janeiro; dicen que soy un pobre culo sucio y que si me recupero tienen para mi un puesto de mesero en su restaurant.