SOBREVIVIENTES WALTER BENJAMIN SU ESCAPE DE ALEMANIA Y SU ASESINATO EN PORT-BOU En la parte nororiental de la
Península Ibérica se encuentra ubicado éste pequeño, colorido e histórico pueblo Catalán, famoso hoy en día por haber sido entre otras cosas la vía de escape de miles y miles de judíos en dos épocas diferentes; la primera fue durante el acoso de las tribus bárbaras, los Francos enemigos acérrimos de los judíos. Esto ocurrió durante el reinado de Alfonso VIII 1158-1214. Viendo el Rey que los judíos tratarían de salvarse pasando la frontera de Francia a España, promulgó un
decreto en el que prohibía la
entrada de éstos a su país, pero gracias a la intervención del tesorero del Rey que para ese entonces era un judío logró que modificara su decreto original permitiendo sólo la entrada a aquellos judíos que demostraran tener bienes de fortuna en oro. El tesorero en cuanto vio la modificación del decreto, se trasladó a Toledo cuna de una de los centros judíos más importantes de la época. En muy pocos días logró reunir dentro de la comunidad una gran cantidad de dinero, que fue suficiente para poder salvar a más de 6.000 judíos. El tesorero en persona se ocupó de darle a cada nuevo inmigrante la cantidad que había estipulado el Rey como monto mínimo para ingresar a sus tierras. El puerto de entrada en esa oportunidad fue Perthus y Port-Bou, que traducido del catalán significa Puerto de Bueyes; los pescadores de antaño hacían uso de dos bueyes para recoger las redes de pesca y es de ahí que toma su nombre. La segunda oportunidad en que este pueblo ayudó a salvar a un número similar de judíos, fue durante la persecución y el acoso de los nazis. Dos pueblos fronterizos ayudaron esta vez a nuestra gente; uno: Port-Bou, enclavado en Gerona la parte Catalana que se encuentra en España y el segundo Cerbêre dentro de la parte Catalana en el corazón de los Pirineos orientales en Francia. Hablamos de los años 1940, 41 y 42 sus pobladores se ocupaban de la agricultura, la siembra de la vid era primordialmente su modus vivendi. Esto permitió que los pobladores de Cerbêre pudieran notar cualquier anormalidad que sucediera en sus campos. Entre los que de una u otra manera ayudaron salvar a tantos al pasarlos por la frontera, se encontraban la familia Planas Vilanova, conformada por Miguel, Jaime y Jorge. Me cuenta Jorge, quien vive en Venezuela desde hace más de cincuenta años, que una mañana vio a seis personas que se arrastraban entre los matorrales, se asustó porque era la primera vez que esto ocurría. El tenía escasos once años pero ya estaba trabajando en la siembra. Nos dice que se trataba de cuatro adultos y de dos niños. Estos le gritaron en francés que no les temieran que ellos eran judíos tratando de escaparse hacia España y que estaban perdidos. Después de haber pasado el susto, compartió con ellos parte de su comida y los guió por caminos laterales hasta verlos allende la frontera. La vida tampoco había sido justa con los padres de Jorge ni con su familia, las diferencias en la ideología con el régimen español, los había obligado a escaparse al lado francés, quizás por ese mismo motivo entendían a plenitud lo que significaban las persecuciones, tal vez ellos de alguna manera descendían del pueblo judío y es posible que el llamado de la misma sangre a veces logre traspasar varias generaciones manteniendo vivos lazos afectivos imposibles de explicar, o simplemente el hombre de bien esté hecho con fibras sensibles al dolor de otros seres humanos y por esto ayudaron junto con muchos otros compañeros por casi tres años a pasar de Francia a España a miles de judíos. Muchas de esas personas pasaron y lograron salvar sus vidas y las de sus familiares, muchas estarán en deuda con aquellos que de alguna manera les dieron ayuda y apoyo poniendo su vida en juego. Pero lo increíble de esta historia, no es eso, no es recordar el pasado para obtener algún fruto de él, sin