La trama de El Extranjero (L’Étranger, 1942) de Albert Camus podría resumirse de la siguiente manera: Meursault,
el protagonista, es un hombre simple, un oficinista que se entera de la muerte de su madre y tiene que trasladarse desde Argel hasta el asilo de ancianos en la ciudad de Marengo donde se encuentra para enterrarla, se niega a ver el cuerpo de su madre e inmediatamente después del funeral se marcha; de regreso establece una relación más estrecha con una mujer de su misma oficina, se involucra en problemas y asesina a un hombre de origen árabe, es llevado a juicio y condenado a la pena de muerte. La crítica siempre ha interpretado que Camus condena en esta novela la rutina y el tedio al que llegó el hombre después de la segunda guerra mundial, encarnado en Meursault y su aparente desgano ante la vida y todo lo que ella significa; por extensión, dice esta crítica, Camus enjuiciaba por entero a la sociedad. Esta es una visión parcial, pobre y sesgada de las verdaderas intenciones del autor porque lo que enjuicia verdaderamente Camus son los convencionalismos de una sociedad que somete a juicio a un hombre por no parecerse o actuar de la manera que ellos quisieran;
simplemente no lo pueden comprender y como no lo entienden lo rechazan; él, a su vez, tampoco puede comprender a una sociedad que condena su forma de ser; así, por ejemplo, uno de los argumentos de los fiscales para sentenciarlo es que sentía mas compasión por un perro que por su propia madre, a quien se negó ver antes de su entierro. El error muy difundido hasta ahora está dado, entre otras cosas, porque la crítica, religiosa sobre todo, siempre ha identificado a Meursault como un perseguido, como una víctima, cuando en realidad él es un perseguidor, como el Jhonny Carter de Cortázar o como el Larsen de Onetti, son seres que no se proponen ser como son, simplemente son; en todo caso, y para comprender mejor la filosofía de Camus, hay que leer un poco más su obra, sobre todo en estos tiempos de capitalismo canibalesco: El Mito de Sísifo o La Caída nos podrían dar una mejor visión de este
existencialista, filósofo y novelista francés.