Jubiabá es una narración en tercera persona ambientada en Bahía que cuenta la historia de Antonio Balduino (Baldo), protegido
del padre-de-santo Jubiabá. Baldo, el protagonista, se aliena tornándose un alborotador, jefe de grupo de canallas, y se olvida de sus ancestros negros y de las tradiciones de su raza. Oprimido por la sociedad, lidera su grupo, roba y al mismo tiempo cultiva una pasión por Lindinalva, moza blanca, que pertenece a la familia que lo adopta, por lo tanto un amor imposible.
Las aventuras y desventuras de Baldo van de niño de la calle, vagabundo, sambista, boxeador, trabajador rural, artista de circo, estibador de los muelles del puerto e incluso líder de una huelga de
trabajadores portuarios. Es una novela comprometida, donde la ideología política surge de manera evidente a través del proletariado, la lucha de clases, la denuncia de una crisis, donde se muestra la sociedad y las condiciones históricas del Brasil de los años 30.
En Jubiabá, Balduino es el producto de una sociedad injusta y aplastante que después de la muerte de Lindinalva, su amada, recupera su libertad y se hermana a otros hombres. La toma de conciencia del héroe lo lleva a participar del movimiento
huelguista, asumiendo una postura ante las injusticias sociales de su tiempo. Por su parte el padre-de-santo Jubiabá, es el retrato de Bahía, preserva las tradiciones de sus ancestros negros a través del sincretismo religioso que representa.
En la trayectoria de Antonio Balduino, Jorge Amado va construyendo un painel de Bahía y, consecuentemente, del Brasil. El Morro del Capa Negro, lugar donde vive Baldo niño, es descrito en detalle. El paisaje gana colores y movimientos. Bahía y su cultura son descritas de manera minuciosa, exótica y multifacética. Victorioso como líder huelguista, Baldo vislumbra nuevos mundos, sueña en ser marinero y viajar por mar porque cree que, aún esclavos, los trabajadores luchan para liberarse, por conquistar sus derechos. Baldo sueña con partir en un navío y liderar huelgas en todos los puertos.