“La historia del libre mercado contemporáneo (…) ha sido escrita con letras de
shock”.
La autora comienza su exposición
con las torturas y shocks provocados por agentes de la CIA en los años 50; continua con la política económica implantada en Argentina y Chile, en los años 70; China y Polonia al final de los 80; Rusia, la ex Yugoslavia y algunos países de Asia y África en los 90; y finalmente en el mismo Estados Unidos en el inicio del siglo XXI. En todos los casos se aprovechan las coyunturas que permiten suspender temporal o permanentemente las reglas del juego democrático y para aplicar, sin restricción alguna, el modelo económico neoliberal desarrollado en la Escuela de Chicago, con Milton Friedman a la cabeza.
Su teoría, que se impuso en todo el mundo desde los 70, jamás se había aplicado en su país de origen hasta que el atentado a Las Torres Gemelas del 11 de septiembre dejó el terreno abonado. El pánico y la incertidumbre crearon las condiciones. “Para nosotros, el miedo y el desorden representaban una verdadera promesa” –declaró alguna vez un ex agente de la CIA.
“La Doctrina del
shock. El Auge del Capitalismo del Desastre” (Paidós, 2007, 712 páginas) fue publicado por Naomi Klein en septiembre del 2001. La escritora canadiense, convertida en verdadera musa de la antiglobalización, alcanzó notoriedad con su libro “No Logo” (2000). La obra, que versaba sobre el poder de las marcas y sus feroces maniobras para colocar sus productos, fue definida por The New York Times como “Biblia del movimiento antiglobalización. Mientras la revista
liberal The Economist le dedicó una portada de réplica que tituló “Pro Logo”.
Columnista del periódico The Guardian y del semanario izquierdista norteamericano The Nation, Naomi Klein declara que se sentirá satisfecha si consigue abrir discusiones acerca de los mecanismos utilizados por quienes promueven la economía liberal para llegar a imponerla en gran parte del mundo.