Nitta Sayuri, raptada de su pueblo de nacimiento y vendida durante los
años 30 del siglo pasado, debe convertirse en una
geisha. Su negativa a obedecer se transforma en una empresa atrevida, &
iexcl;hasta que una experimentada geisha la toma bajo su protección! En Japón, la formación de geisha acarrea una serie de deudas que son financiadas por la Madre-Okiya, en principio, una maestra que espera que su dinero sea devuelto por las
geishas una vez que completan su formación. Algunas muchachas no pueden terminar de pagar sus deudas nunca, debido a su mediocridad. Otras, sin embargo, llegan a tener mucho éxito. Como la protagonista de este libro. Tiene quince años cuando su inocencia es adjudicada
Al mejor postor. Es usual entre las geishas el iniciarse de este modo en el arte del amor. Con el tiempo llega a ser toda una geisha y vive los tiempos de
guerra de manera totalmente distinta. ¡Cinco años como teñidora de paracaídas! En ese tiempo ya no hay geishas. Incluso finalizada la guerra transcurre una eternidad antes de que la
vida se normalizara de nuevo. Tan solo atendiendo al ruego de un buen amigo decide regresar a Kyoto. Y experimenta otra vez su esencia de geisha. Entretener a los hombres, ¡esa es la vida de una GEISHA! El libro en sí mismo contradice el cliché de que las geishas eran prostitutas. ¡Todo lo contrario! Eran oyentes, conversadoras, bailarinas. ¡Era precisa una preparación hasta el límite durante años para atenerse a las predicciones! ¡Puesto que las geishas son muy supersticiosas y no dan una paso sin su adivino o su almanaque! Este libro recoge, tras largas investigaciones, una historia en parte real. Muy interesante, emocionante y, sin embargo, lleno de enseñanzas.
Publicado el: enero 26, 2008
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