Esta es la
historia de una estirpe, de una familia y de una tradición, pero sobre todo es la historia de un legado. También es la historia de un misterio.Es la historia generacional de los Villalobos del Estado Zulia, en Venezuela, vista
con la visión particular de uno de sus descendientes, un nieto de Alicia de Jesús Villalobos Hernández, y biznieto de Abrahán Villalobos. Heredó, como ya se verá, un profundo
sentido histórico familiar... incompleto, transmisiones orales de información... que se quedaron cortas, un acento al hablar, singularísimo, debilitado y en desuso ( y no me vengan ustedes a decir, que ese vulgarísimo galimatías salado, casi gutural, con el que lo suelen remedar, se corresponde con el verdadero hablar maracaibero).A través de sus propias indagaciones en el tema por la relación con la familia Villalobos, y por las explicaciones de mi principal informante, me he sentido en la obligación de que estas humildes líneas trasciendan a todo aquél que las pretenda leer.En mi alma está el sentimiento, compartido por algunos de mis informantes, de NO HABER ALCANZADO EL OBJETIVO, ya porque en un principio, la idea original de este relato estaba adornada por las brillantes luces que
da la ingenuidad de la infancia, y habiendo superado dicha etapa, y vista la historia con la madurez que da la edad, no hemos encontrado en ella CASI nada SUPRAHUMANO, como no sea el gran sentido de pertenencia, de
fe, de sensación de un vínculo con lo incognoscible que está más allá de cualquier explicación.A pesar de lo antes mencionado, PIENSO y me digo, que de todos modos la historia está allí, que algo en ella podría sentirse, que podría motivar muchísimos comentarios que no se han dicho, y que el objetivo sí se logró.Toda esta obra está dirigida a los integrantes y descendientes de la familia Villalobos de Maracaibo y del Estado Zulia, es un mensaje sencillo para quien quiera verse y reconocerse, para quien quiera saber un poco más de sus antepasados. Ya alguna vez un político de importante proyección me comentó que la
genealogía le importaba un c...jo (nada), por aquello de que el ser humano es el producto de múltiples cruces insólitos e inesperados. Despreciaba con ello mi historia de los Villalobos en Santa Cruz, en Puerto Caballo y en Maracaibo. No tuve mucho que decirle en aquella ocasión, y quizás la respuesta está en las manos de quienes lean esto, si bien creo que la misma se encuentra en la palabra Historia.Por otro lado, y en muchas ocasiones, los profesionales de las ciencias documentales, me han insistido muchísimo en plantear por escrito todo mi relato, pero citando sistemáticamente LAS FUENTES. He declinado también el hacerlo, a favor de la sencillez, fluidez y sobre todo de la rapidez en la creación de mi relato. De sus partes queda considerar si
tienen o no tienen fe para creerlo. Pero, ESTÁ HECHO DE LA MÁS PURA VERDAD. Aunque la verdad más grande, y el motivo de todo lo antes dicho, es que no lo he escrito con el cerebro ni con el pensamiento, sino con lágrimas, con el corazón.Deusdedit Petit (Seudónimo).De esta tela esperad más retazos.
Publicado el: enero 25, 2008
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