Este trabajo de Coelho, produce variadas sensaciones, emociona y electriza. Esta es la historia de María, probablemente un
simbolismo de la mujer en general. Avanzamos a través de los ojos de ella, en lo que podría ser la visión romántica, sesgada y desvirtuada que tienen las adolescentes de las relaciones, del sexo y el amor; una visión lejana a la experiencia. Un conjunto de aparentes malas experiencias, convencen a Maria de que el amor no era su destino. Coelho da el salto entonces a una Maria convirtiéndose en mujer, la
necesidad del viaje, de la libertad y el engaño. Se ve envuelta entonces en un mundo donde el final esperado y lamentable es la prostitución. Una mujer que cae como muchas otras en la promesa de la fama y el dinero y que se ve arrastrada por la necesidad y la lejanía. Aquí damos un paseo por la Rue Berne en una Suiza aparentemente perfecta, pero que como todas tiene un submundo de oscura corrupción. Navegamos por
medio del diario de María, en sus más escondidos sentimientos, en sus valoraciones de la vida y del sexo, en su particular visión de las necesidades del hombre. Se toca además el tema de las variantes del sexo, el dolor, la motivación económica, los orgasmos fingidos, la ausencia de emoción, de amor. Y en medio de la más acérrima negación de la existente mujer en ella; aparece el hombre, Ralf; el que viene a descubrir los velos en que tercamente se envolvía. Los caminos se cruzan para liberarse mutuamente, uno de la soledad y el desamor y la otra de las negaciones de una vida de temores. En ese momento María se revela a sí misma mediante una serie de juegos sexuales, que le abren los ojos al amor y la verdad de la vida. De su mano se entrega por primera vez a un orgasmo verdadero y a la realidad de un amor, que nace de la comunicación y la complicidad de dos almas.
Si la finalidad de Coelho fue generar conciencia sobre el sexo sin amor, lo consigue sensibilizando de manera sorprendente. Este es un libro fácil de leer, no por simplista, sino por lo placentero de su narración.