Todo
comienza con
conocer el mundo y vivir mil aventuras ,si asi como en las películas , navegar y tener un amor en cada puerto, pero la
vida siempre quiere o nos trae
novedades y que novedades!, de esas que nos cambian la vida.
Corrian los
años 70 , si aquí en Latinoamérica y hacia
solo un par de años que había ingresado a la Armada tenia tan solo 18 años y comenzaba a vivir mi gran sueño recorrer el mundo y conocer la vida y conocer cada día puertos y paisajes que siempre había soñado,lugares paradiciacos y bellas mujeres , asi comienza esta historia que es la historia de mi vida.
Haba pasado ya casi 2 años y finalizado el periodo de instrucciones, llega mi primer embarque o traslado, nada mas y nada menos que en una nave reconocida por todo el historial que tenia a su haber; rescates en el Litoral y tambien en la Antártida. Aunque el buque es pequeño su nombre lo hace un Gigante es el Piloto Pardo, una nave de rescate y un rompe hielos .
Los sueños se estaban esfumando poco a poco y los paisajes de Islas paradiciacas se alejaban lentamente y tambien las bellas mujeres que me esperarian en los puertos del norte y del mundo entero.
Como hombre de mar y de un bajo rango , había que aceptar y obedecer las ordenes de los superiores, pero ello en mi ser mas profundo no estaba conforme ni convencido, pero había que seguir y el destino me tenia otro rumbo. La nave entraba en dique, y eso dignificaría estar a lo menos un mes en dique seco, cosa que para la tribulación era bienvenida puesto que significaba prácticamente cumplir horario de oficina , salvo los dias de guardia.
Así el primer zarpe fue hacia Talcahuano puerto naval Chileno, distante unos 800 kilómetros al sur del Puerto de Valparaiso. Pasado el mes en dique retornamos al puerto de Valparaiso con la disposición de recibir ordenes de zarpe al sur de Chile, ¿donde? ,nadie sabia solo los superiores. Todo era misterio; el zarpe previsto se atrasaba en quince dias, lo que nos obligaba a permanecer en Valparaiso, toda nuestras expectativa cambiaban y también nuestro destino personal. Todo era pasivo y transcurría entre guardias y vigilancias , salvo algunas actividades de mantenimiento de la nave ; los dias pasaban lánguidos y sin motivación . Lo que hacia la diferencia sobre todo para el contingente de guardia pues cambiaba el panorama por el ingreso a la nave de turistas , estudiantes y visitas en general.
El segundo Domingo me correspondió guardia, hacia calor y en la nave muy poca sombra ; de pronto mucha bulla y carreras de jóvenes era un grupo de estudiantes que estaban abordando el buque.
Todo era normal era día Domingo y las visitas iban y venian todo el día , mi orden era la vigilancia , sobre todo de los jóvenes que son un tanto impetuosos; y corren peligro de caer al agua al acercarse a la borda.
Preocupado de ellos ,no me percate de la jovencita que estaba a mi lado , sin decir una palabra , la observe de reojos y no decía una palabra ; de pronto escuche la pregunta , señor que es esa cosa , me indicaba con su dedo índice la torre del radar, por supuesto la respuesta fue esa "es el radar" y nuevamente el mutis (sin palabras) y se alejo lentamente a juntarse con sus compañeros, pasaron mas de dos horas y sonaron los pitos de desembarco , señal que indicaba que los turistas y visitantes tenian que abandonar el buque; y lentamente el publico comenzó el abandono de la nave.
Siempre quedaban algunos rezagados que estan maravillados con las instalaciones del buque de guerra, y entre el grupo venia aquella
muchachita que me había hablado, cual fue mi sorpresa cuando se despedia de mano conmigo ,pero algo rozo mi palma , algo duro , un papel escrito con un teléfono y una nota que decía , cuando llegues a Santiago llámame, yo te conozco .
La mire a los ojos y no pude encontrar en mi mente la figura de aquella mujercita preciosa por cierto y que de inmediato causo algo en mi ser .
Esa ta
Más reseñas sobre Navegando en Ilusiones